"La arcilla fundamental de nuestra obra revolucionaria es la juventud"

Ernesto Guevara

martes, 17 de mayo de 2011

Comunicado/ Carta abierta a José Pablo Feimann







Hace tiempo que como jóvenes venimos siguiendo las declaraciones que por distintos medios usted publica acerca del caso del asesinato de Mariano Ferreyra, y otras de sus constantes ataques a diferentes (muy diferentes) corrientes de la izquierda en nuestro país, tanto del pasado como actuales. Las hemos leído en los artículos sobre el peronismo publicados en Página12, en alguna contratapa del mismo, en varios de sus libros, y más recientemente en su último trabajo que hoy viene a presentar a la ciudad de La Plata. También seguimos el debate público con Altamira, y decidimos participar con nuestra vos, sin intermediarios ni dirigentes, sin pedir permiso.

Nosotros escuchamos y seguimos atentamente lo que un hombre como usted dice porque ha construido una carrera y una identidad personal que a nuestro juicio, merece por lo menos respeto. Y decidimos escribirle porque sentimos que esto ultimo, el respeto, es lo que usted perdió hace algún tiempo, o lo deja en la mesita de luz a la hora de hablar de gente o corrientes con las que usted no comulga; y esta falta de respeto está dirigida fundamentalmente a los jóvenes que, pensando con cabeza propia, decidimos dedicar nuestra “edad de oro” a la militancia socialista, como lo hacia Mariano y como lo hacemos miles de jóvenes en todo el país.

Estamos hablando, José Pablo, de las constantes subestimaciones que usted hace a los jóvenes militantes, tratándonos de perejiles que no sabemos que estamos haciendo, de pobres ilusos funcionales a la restauración conservadora de la que alguna vez habló su amigo “el flaco” en Página12, persona a la cual usted adora, defiende y reivindica, como nosotros lo reivindicamos a Santucho, y por la que como mínimo tenemos eso que a usted le falta, respeto.

¿Acaso usted piensa que salir a la calle a luchar para que se termine el trabajo tercearizado, estrellita del menemismo que hasta hoy brilla con la misma intensidad, es hacerle el juego a la derecha? ¿O qué los trabajadores del diario clarín que pelean por sus derechos sindicales más elementales también le hacen el juego a la derecha, como afirman en 6-7-8? ¿Acaso no es el pueblo el único que salvará al pueblo? Si no es el pueblo, y piensa que son Cristina y Hugo, dígalo sin miedo, plantéelo: no hay que pelear por los derechos de cada quien, hay que esperar a que el gobierno nos resuelva los problemas, porque toda lucha indirectamente desgasta al gobierno y eso no sirve. Sería más digno que agarrársela con Altamira o con el comandante Roby Santucho, que también dio su vida por el socialismo, aunque a usted no le guste, y a los que constantemente descalifica poniendo la crítica política en un segundo o tercer plano. Porque cuando uno critica de forma constructiva lo hace porque quiere avanzar, sumar, convencer, pero usted destruye, destruye y destruye a todos los que hablamos de las contradicciones de este gobierno y de la necesidad de cambiar el modelo de país por uno realmente popular.


Usted pertenece a esta corriente en la que han caído muchas figuras interesantes del periodismo y la política argentina, la intolerancia progre kirchnerista, donde toman el té Galasso, Verbitsky, los periodistas 6-7-8 y usted, la gente que esta “holgada” con este modelo. Y critican a los que no estando así salen a la calle a pedir por ser escuchados. A pesar de ello, estas figuras merecen nuestro mayor respeto y nos gustaría discutir también con ellos estas cosas, porque deben sentirse realmente parte de esta propuesta política y las pasiones a veces nos llevan a malos entendidos a afirmar cosas de las cuales después nos arrepentimos. Pero usted viene siendo muy claro.

Si solo fueran estas cosas las que queremos discutir, no valdría la pena esta carta. Pero usted dio un paso más profundo que es necesario señalar, y quiero citar textualmente: “Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra”

Primero. Usted plantea que cortar el ferrocarril como medida de lucha de los trabajadores tercearizados es un motín. Una cosa es no estar de acuerdo con el método de lucha, lo podemos discutir, pero otra es poner a la victima de todo esto, que es el trabajador con sus derechos vulnerados que reclama, en el lugar del delincuente, al decir indirectamente que es un motín. Primera mentira, José Pablo.

Segundo. Se ve que conoce poco de la línea política del P.O., ya que son bastantes críticos de la cuestión de las armas, lo fueron en los 70, y lo siguen siendo ahora. Para hablar hay que conocer, y dudo que usted no conozca esto, así que segunda mentira.

Tercero. ¿Qué significa a un paso de justificar los fierros de los otros? ¿Significa que salir a pelear justifica las balas de la represión? ¿Para quién justifica eso? Porque para la sociedad entera no es así, que condeno este brutal asesinato. Lo justifica para los poderosos y mafiosos como Pedraza que no quieren perder el poder que tienen desde hace muchos años y que desde el 2003 hasta el trágico día que murió mariano no disminuyó, todo lo contrario; ¿lo justifica para usted? Esperemos que no, pero la sensación de esos párrafos es otra. Parece que a usted le hubiese gustado que los activistas disparen a los barras bravas para justificar las balas del otro lado. Pero aunque eso no paso, el muerto se lo tira a Altamira. Otra vez pone a la victima en el lugar del culpable, recurso muy habitual en usted.

Por último, ¿Por qué le molesta tanto que haya gente que se sienta socialista, luche por el socialismo y defienda el socialismo? Al mejor estilo Lanata, usted está harto que le hablen de socialismo. Está obsesionado, hasta cuando no le hablan de eso crea figuras “zurdas” inexistentes que discuten con usted desde lo ultra para justificar sus argumentos. Aunque muchas veces esos argumentos han sido utilizados en la realidad, usted debe ponerlos en boca de quien los dijo como muy bien hizo con Zamora. Pero nos encontramos con simplismos, o lo que es peor, con cosas que no se dijeron sino que usted pone en boca de los protagonistas de la historia en sus "novelas históricas", y buscan tergiversar las cosas, como lo hizo con Salvador Allende al cual lo pone en el lugar de un pobre sonso, para ser suaves. Que casualidad que Allende también quería el socialismo, por otras vías, pero el socialismo al fin.

Cuando ocurrió lo de Mariano investigamos acerca del origen militante de José Pedraza. Nos sorprendimos al constatar su origen político en la militancia revolucionaria, leer varios de sus discursos combativos, y después identificar en varios momentos de la historia como lo fue cooptando el sistema para convertirse en un defensor del las injusticias, de la burocracia, de las empresas, eso mismo que había empezado combatiendo. Esta transformación termina con un Pedraza asesinando a un pibe que peleaba por lo mismo que él peleaba cuando era joven. Esa el la tragedia de Pedraza, pero no es la única.

Usted tiene su propia tragedia. Empezó militando contra las injusticias para cambiar este sistema, y hoy lo esta defendiendo; Empezó militando contra el miedo que aplicaban la triple A y los golpes militares contra los activistas, y hoy se dedica a sembrar miedo planteando que no hay que luchar porque sino nos mata la burocracia, haciendo responsables a los que luchan y no a los asesinos; nadó contra la corriente en los casi 30 años del “no te metas” y hoy nos decís que no hay que meterse si es por izquierda al gobierno, que nos pueden matar y además que nos manejan los dirigentes.

El problema central, José Pablo, es que cuando se lucha siembre hay riesgos, y los jóvenes estamos, otra vez, dispuestos a asumirlos. Y eso a usted le cuesta entenderlo, pero lo va a tener que entender, porque estamos dispuestos a no claudicar, como el Roby, el Che, Allende y no como usted. Y la historia va a ajustar cuentas con Pedraza, pero con usted también. Y no estamos hablando de violencia, los marxistas somos amantes de la paz, por eso luchamos, pero la paz se conquista con la voluntad de un pueblo, y en el camino pasan estas cosas, como lo de Mariano, que no nos hace retroceder, que es lo que le gustaría, sino salir mas convencidos hacia la victoria. Cuando hablamos de ajustar cuentas estamos diciendo que los jóvenes lo vamos a recordar como lo que es, un intelectual orgánico al capitalismo argentino, que siempre le tuvo miedo a la lucha, que odia la acción directa del pueblo y que se dedicó a destruir a los que eligieron ese camino, hasta a sus propios viejos compañeros.

Este sistema es tuyo. Hacete cargo José Pablo. Y punto.

Camilo Traverso, miembro de la Juventud Guevarista.




martes, 26 de abril de 2011

1º de Mayo: Presentación de la Segunda edición del libro La historia del PRT-ERP por sus protagonistas





A sólo nueve meses de la presentación del libro “La historia del PRT-ERP por sus protagonistas” ya se han vendido 2000 ejemplares en todo el país. La rápida difusión de la obra sorprendió a sus realizadores y no hizo sino confirmar la necesidad de una investigación sobre lo que fue la mayor experiencia del guevarismo en Argentina. El trabajo de Daniel De Santis y la Cátedra Che Guevara vino a cumplir ésta tarea, recuperando las enseñanzas para la organización y la lucha en el presente, con la mirada puesta en el futuro y en la lucha por el socialismo. Retomar el ejemplo de los compañeros, su tenacidad, sus banderas, ir en búsqueda de nuestro pasado y aprender de esas experiencias es una tarea que como generación debemos afrontar. De otra manera estamos condenados a empezar cada lucha desde cero, como si no tuviésemos una historia, como si nunca nadie hubiese levantado sus puños contra la injusticia.
Por ello, ante éste éxito editorial, presentaremos en la 37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires una segunda edición revisada del libro que viene acompañado de un DVD con una versión ampliada del mayor archivo documental del PRT-ERP. Participarán del evento Daniel De Santis (militante del PRT-ERP y autor del libro), Luis Brunetto (historiador y autor del prólogo), Marcelo Castillo (coordinador del equipo Archivo Biográfico Familiar de Abuelas de Plaza de Mayo y responsable de la confección del archivo documental que se incluye en el libro) y Atilio Borón (destacado politólogo y sociólogo argentino).
Nuevamente la fecha escogida no ha sido al azar: al cumplirse otro aniversario del asesinato de los luchadores obreros de Chicago, éste Primero de Mayo recordaremos especialmente a los trabajadores del PRT-ERP que dieron su vida por la liberación de su clase y el pueblo, por el socialismo. Las y los Guevaristas levantamos bien en alto ésta bandera, la bandera de los 30.000 revolucionarios caídos en dictadura, y convocamos a los jóvenes y jóvenas a organizarse y continuar su lucha.
Los esperamos el domingo 1 de Mayo a las 20.30 horas, en la sala Alfonsina Storni del Predio Ferial de Palermo, Av. Santa Fe 4201, Cuidad Autónoma de Buenos Aires.
Organiza: Juventud Guevarista de Argentina y Cátedra Che Guevara

Contactos: 0221-156125056 (Daniel De Santis) - 0221-156219525 (Rafael) –

comunicaciónjg@gmail.com

lunes, 21 de marzo de 2011

Dictadura genocida, dictadura contrarrevolucionaria




No se puede comprender la última dictadura militar, sin analizar al menos el periodo anterior, que tuvo como hito fundamental el golpe de estado de 1966 que instauró la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse.
Esta dictadura proscribió a todos los partidos políticos, instalado un gobierno de carácter autoritario y que respondía a las grandes corporaciones transnacionales.
Este intento fue derrotado a causa de las intensas luchas obreras y populares que fueron creciendo desde el ’69 con las puebladas en toda la Argentina, con el Cordobazo y los Rosariazos como máximos exponentes. La irrupción de las organizaciones armadas como nueva forma de lucha, y su creciente popularidad en el conjunto de la población, obligó al partido militar a replegarse políticamente. Pero antes enviaron un mensaje al pueblo perpetrando como represalia por la fuga de militantes de la cárcel de Rawson, la masacre de 16 combatientes revolucionarios en la base militar en Trelew.
En 1973 se abrió un breve paréntesis constitucional con amplio protagonismo popular. La respuesta de las clases dominantes no se hizo esperar, ya que intentaron poner un límite a la movilización del pueblo a través de la violencia: masacre de Ezeiza, autogolpe al gobierno de Cámpora y aparición de fuerzas paraestatales, como las AAA y los Comandos Libertadores.
Sin embargo, el pueblo se mantuvo en la lucha a lo largo de este período, alcanzando uno de los puntos más elevados de su desarrollo con las coordinadoras obreras que organizaron las mayores huelgas de la historia argentina durante los meses de junio y julio de 1975. Estas jornadas masivas y contundentes demostraron que se estaba abriendo un proceso revolucionario a partir de un crecimiento de la conciencia del pueblo y sus organizaciones.
Frente al desafío del movimiento obrero y popular, las clases dominantes, a través del partido militar, instalaron a partir del 24 de marzo de 1976 la dictadura militar más sangrienta de la historia de nuestro país.

Una dictadura contrarrevolucionaria

El régimen que se acaba de establecer con el golpe militar de Videla no es provisorio. Es el tipo de gobierno definitivo que se dan las fuerzas burguesas-imperialistas para luchar contra las fuerzas revolucionarias argentinas.
Llenos de pánico por el vigoroso desarrollo revolucionario de la clase obrera y del pueblo argentino, por el crecimiento constante y acelerado de las organizaciones de vanguardia, por la amenaza real que ello representa para el régimen capitalista, el Partido Militar, como representante principal de los más grandes capitales extranjeros y nacionales, se ha decidido por la guerra total, por una prueba de fuerza definitiva.

Mario Roberto Santucho, 31 de marzo de 1976

Como bien señala Santucho (Secretario General del PRT y Comandante del ERP) a una semana del golpe, los objetivos de la dictadura quedaban claros considerando su programa, quiénes se beneficiaron y quiénes fueron perjudicados y perseguidos. Existen infinidad de hechos en que se puede ver la relación entre los empresarios y la dictadura. Fue el régimen de los grandes empresarios, aliados y socios de los intereses extranjeros que siempre saquearon a nuestros países. Fue el primer golpe de la historia que no se realizó invocando la Constitución. Las garantías constitucionales resultaban un obstáculo para aplicar su plan de guerra "sucia". No iban a respetar ningún convenio internacional ni principio ético. No debía haber límites para salvar al sistema capitalista... y no los hubo. No fue complicidad con las empresas capitalistas: fue su plan y su gobierno.
Pero además, la dictadura del 76 fue una dictadura terrorista y genocida porque así debía ser una dictadura contrarrevolucionaria. Tenía por objetivo primero y principal aplastar al movimiento obrero y revolucionario desarrollado en Argentina, que había crecido desde el Cordobazo.
El primer hecho distintivo del golpe fue que sus ejecutores, antes de tomar la Casa Rosada, antes de tomar las radios, las estaciones y los puertos y aeropuertos, se dirigieron a tomar las fábricas. El ejército se movilizó directamente a las grandes fábricas, las que estaban más organizadas, las que habían protagonizado las luchas más importantes. En los primeros días secuestraron a los activistas y desalojaron a los obreros y obreras y, cuando se reactivó la producción, durante varios días se tuvo que trabajar con un soldado junto a cada puesto de trabajo. Esto demostró claramente cuál era el enemigo principal del golpe militar del 24 de marzo de 1976.

Allanaron el camino

El carácter de dictadura contrarrevolucionaria, contra un pueblo claramente organizado, fue la necesidad principal del capitalismo en Argentina, que estaba fuertemente asediado. No se trataba sólo de salvar al sistema sino de ir por más: faltaba todavía mucho por saquear y expoliar a los países de América Latina y de buena parte del denominado tercer mundo.
Por ello no han revertido beneficios otorgados a los empresarios a costa de los trabajadores: reducción de los aportes para la jubilación, menos impuestos a las ganancias, facilidades para despedirnos, desregulación financiera, la deuda externa fraudulenta que seguimos pagando nosotros, etc. Si no terminamos con esto, el proceso de concentración de la riqueza continuará y seguiremos con ricos más ricos y pobres más pobres.
El terror y el miedo generalizado, la destrucción de las organizaciones del pueblo y el secuestro, asesinato y desaparición sistemática de sus máximos dirigentes, logró la disgregación y debilitamiento del campo popular y la clase trabajadora. Esto permitió, ya en democracia, la estocada final: la aplicación del programa económico de la última dictadura. Fueron décadas de vaciamiento del estado, de privatizaciones, de convertibilidad, que profundizaron la dependencia y generaron récords de desocupación y pobreza que alcanzaron casi al 50% de los argentinos.
Por ello la lucha que emprendieron nuestros compañeros por un sistema social más justo hoy está más vigente que nunca. El mejor homenaje que les podemos es recordarles en la acción cotidiana, rescatando la solidaridad, la consecuencia de lo que se dice con lo que se hace, la tenacidad, la responsabilidad de cumplir el compromiso con nuestro pueblo. Todo esto que jamás podrán desaparecer… Está en nosotros, en todo el pueblo, brindar el mayor acto de justicia para nuestros 30.000 héroes; el de un pueblo resuelto y organizado para ganar su última e irrenunciable independencia…
Porque ellos vivieron por eso, porque nosotros viviremos para ello, porque ellos lucharon por el socialismo.

Los juicios a los genocidas

Pero hubo un diciembre de 2001, que aunque encontró al pueblo aún sin reorganizarse, cambió diametralmente la realidad y el futuro del país. En esos días quedó en claro que, pese al retroceso en la conciencia verificado en los últimos 25 años, en el pueblo había comenzado a renacer la dignidad.
Luego de todos estos hechos, la clase dirigente comprendió que ya no podrían volver a la fiesta neoliberal ni contener el malestar popular sólo a través de la fuerza. Es por eso que tuvieron que apelar a un gobierno de nuevo tipo.
Entre los actos de gobierno más destacados del kirchnerismo, se señala una y otra vez la política de derechos humanos respecto de la última dictadura y la justicia que, tardíamente, está llegando para algunos de los autores materiales de ese proceso.
Enjuiciar a los militares no hubiera sido posible de no haberse sostenido la lucha por esta reivindicación durante más de 30 años por parte de sectores que se mantuvieron movilizados en reclamo de memoria, verdad y justicia. Esto es así ya que el sistema judicial argentino fue parte del aparato represivo, es el mismo que avaló el golpe, es la justicia de las clases dominantes, que defiende y está ligada a sus intereses.
Esta justicia no va a cambiar sino cambiamos el sistema que mantiene las desigualdades entre los dueños de los medios de producción y de la tierra, y quienes sólo tenemos nuestros brazos para sobrevivir.
Es esta justicia de los poderosos la que está juzgando a los genocidas de la última dictadura. Si bien apoyamos y acompañamos estos juicios, para nosotros, la justicia verdadera y definitiva es alcanzar el objetivo por el que lucharon nuestros compañeros y compañeras: una sociedad más justa, donde todos tengamos acceso a un trabajo, a una vivienda, a una educación y a una salud dignas, donde valga más la vida que la propiedad privada, donde los derechos de todos se cumplan efectivamente. En definitiva, el socialismo.
Por eso, debemos estar alertas y organizados, apoyando y luchando porque se avance con las causas, pero teniendo en claro que hay justicia contra los verdugos pero no contra las injusticias que generaron.
En ese sentido, también hay que luchar para que se comience a juzgar a quienes fueron los impulsores intelectuales y beneficiarios de la última dictadura: los grandes empresarios, fundamentalmente, que entregaron trabajadores y recibieron enormes dádivas del gobierno, como la estatización de sus deudas, que hoy reclama el Club de París.
Debemos acompañar a los y las testigos, víctimas y querellantes que llevan años reclamando justicia. Y no por una mera cuestión de reparación individual. Como pueblo exigimos la condena a quienes asesinaron, secuestraron, torturaron y desaparecieron a tantos compañeros/as, para sentar las bases de un verdadero nunca más represión de las luchas del pueblo y los trabajadores en nuestro país y nuestro continente. Pero fundamentalmente, debemos recuperar nuestra historia, la historia de las luchas populares, la de las organizaciones del pueblo que nos marcaron un camino a retomar: el de la segunda y definitiva independencia, el de un país mejor para todos/as, el de la patria socialista.


A 35 años del golpe, recordamos a nuestros compañeros caídos

Luis Pujals

Dirigente del PRT-ERP en Rosario, fue secuestrado el 17 de septiembre de 1971. Fue el primer desaparecido del PRT. El genocida Agustín Feced está sindicado como el principal responsable. Su cuerpo continúa desaparecido, y sus asesinos impunes.

A 40 años de su desaparición,
¡Hasta la victoria siempre!

Mario Roberto Santucho

Secretario General del Partido Revolucionario de los Trabajadores y Comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), asesinado y desaparecido por los militares el 19 de Julio de 1976.
Los restos de quien fuera el combatiente más buscado por las fuerzas represivas siguen sin encontrarse. Sabemos que su aparición sería fundamental para desentrañar una enorme madeja de ocultamientos que permitirían el encuentro de muchos más compañeros.

A 35 años de su asesinato,

¡Su ejemplo y su lucha viven en el pueblo!

jueves, 17 de marzo de 2011

Contra la intervención imperialista y junto a los pueblos rebeldes

La ola revolucionaria que avanza por el norte de África y los países árabes no deja dudas acerca de qué posición debíamos tomar todos aquellos que compartimos ideales en defensa de la humanidad y luchamos por el socialismo: incondicionalmente del lado de los rebeldes y el conjunto del pueblo en cada lugar y cada país donde, como reguero de pólvora, prende la rebelión. Desde que ésta se inició el imperialismo (fundamentalmente yanqui y europeo) viene maniobrando para resguardar a cada uno de sus gobernantes adeptos, al menos el tiempo necesario para poder reacomodar sus fuerzas y descomprimir la presión de la lucha popular para garantizar un nuevo gobierno aliado. Pero a pesar de sus artimañas y la desinformación que pretenden generar, no han podido impedir que esta ola revolucionaria en el mundo árabe detenga su andar.
Al iniciarse las rebeliones en Libia, el imperialismo optó por una táctica diferente: rápidamente inició los preparativos para intervenir militarmente en forma directa. ¿Por qué decidió hacerlo aquí y no en otros países? Porque lucha de los rebeldes libios también había tomado un carácter distinto a las anteriores: el de guerra civil abierta. Un sector importante del pueblo se ha alzado en armas contra el régimen corrupto y represivo de Gadafi, que a fuerza de metralla condiciona los planes para desviar la rebelión, como se ha hecho en otros países: quien triunfe en la guerra civil pondrá la dirección política, económica y militar que adoptará Libia en adelante. El ejemplo de la lucha del pueblo libio puede ser más peligroso aún que el de Egipto, por eso Fidel dice: “Vemos con claridad que la preocupación fundamental de Estados Unidos y la OTAN no es Libia, sino la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe que desean impedir a cualquier precio”.
El gran problema para quienes estamos desde afuera intentando comprender lo que sucede y hacia donde va, con intención de posicionarnos y tomar alguna acción práctica, es poder reconocer las grandes contradicciones que operan en la composición de los oponentes y sus lineamientos políticos. El origen y las transformaciones en la dirección política y económica que Gadafi impulsó en Libia desde su llegada al poder son ya bastante conocidos, de la misma manera que su posterior ruptura con la tradición nasserista, sus alineamientos, grandes negocios y concesiones a potencias imperialistas luego de la caída de la URSS. Aún así, como dice Fidel, “A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto. Sus problemas son de otro carácter. La población no carecía de alimentos y servicios sociales indispensables”. Gadafi es un aliado importante del imperialismo en la zona, pero mantiene ciertas contradicciones con éste, como es la mantención del petróleo (en grandes cantidades y de calidad) en manos del Estado que, a pesar de las grandes inversiones privadas en el sector, termina dándole en una significativa capacidad de estorbar a un régimen que le ha demostrado tanto amor como odio a las potencias europeas y a EE.UU. Estos factores son suficientes para que el imperialismo le haya reservado un garrote y se haya dispuesto a utilizarlo con una celeridad impensada en las anteriores rebeliones norafricanas.
Pero hay un problema más grande aún que motiva al imperialismo a intervenir directamente: las contradicciones en el bando rebelde. Si estos triunfan por las armas y sin la tutela de los norteamericanos y sus aliados, ¿hacia donde irán? Y si el imperialismo interviene, ¿es posible que se consume una revolución que verdaderamente tome el rumbo que el pueblo exige? En sendas declaraciones dirigentes de los rebeldes han dejado en claro que combatirían contra la OTAN y los norteamericanos si estos intervienen. Pero en otras piden su ayuda… La Unión Europea envió una misión a la ciudad de Benghazi, reconoció y apoyó la posición de los rebeldes. Francia -presidencia del G-8- reconoció como el legítimo representante del pueblo libio al Consejo Nacional Libio de Transición. ¿Por qué el imperialismo actúa así? Los rebeldes no son evidentemente un frente homogéneo, y no es claro aún su programa político. Para el imperialismo es urgente intervenir e impedir que esas contradicciones se resuelvan hacia la materialización de una verdadera revolución, y la intervención militar es el camino para poder tutelar los acontecimientos.
Por otra parte, potencias como China y Rusia se oponen a la intervención, pues una intervención militar estadounidense o por parte de la OTAN, debilitaría sus intereses y presencia en el norte africano y el mundo árabe.
Desde nuestro lugar, intentamos entender la realidad para operar sobre ella y aportar a su transformación revolucionaria. Por tanto pretendemos sacar conclusiones prácticas. En ese sentido, es más claro aún el aporte de Fidel respecto de este conflicto, planteando sistemáticamente la necesidad de crear una corriente contra informativa y de opinión a nivel mundial, cada uno con las fuerzas que cuenta, para rechazar masivamente la intervención de la OTAN. Nosotros adherimos a ésta convocatoria y destinamos nuestros esfuerzos en la lucha contra la intervención imperialista de la OTAN, para que el pueblo Libio pueda parir su propia revolución y evitar que el imperialismo corte de cuajo la ola revolucionaria abierta en el mundo árabe.
Venezuela hizo una propuesta de paz y unión para Libia, que nosotros apoyamos. Fue aprobada por el Consejo Político del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, y San Vicente y las Granadinas, con Siria como estado asociado), y la propuesta consiste en crear una Comisión Internacional Humanitaria para la Paz e Integridad de Libia”. La propuesta pretende evitar toda la intervención extranjera y alcanzar un acuerdo pacífico entre ambas partes -leales y opositores-, que contemple los intereses de ambos sectores. El Canciller Libio autorizó a Venezuela a formar esa comisión de paz, y algunas potencias europeas (Reino Unido, España, Italia y Alemania) con diferentes niveles, ven con buenos ojos la propuesta latinoamericana, que también fue respaldada por sectores mayoritarios de la Unión Africana.
Es importante esta propuesta de Chávez, pues esta logrando dividir posiciones en el bando imperialista, entre China y Rusia, que no quieren la intervención, yanquis, Francia y otros que la desean ardientemente, y otras potencias que están en duda. Y es importante pues estamos convencidos que cada día que pasa sin la intervención abierta, es una victoria de los pueblos contra el imperialismo. Hoy más que nunca debemos iniciativa del ALBA, puesto que la desigualdad en las fuerzas militares amenaza con poner fin a la rebelión con un baño de sangre en las filas del pueblo.

El gobierno argentino se debe unir a éste reclamo contra la intervención de la OTAN y adherir a la propuesta del ALBA. El principal apoyo que podemos darle al pueblo libio es luchar por ello.
No hay posibilidad de que el pueblo libio triunfe (ni el resto de los países árabes) si no dirigimos todos nuestros esfuerzos para evitar una intervención abierta del imperialismo.

Juventud Guevarista de Argentina
16 de marzo de 2011