"La arcilla fundamental de nuestra obra revolucionaria es la juventud"

Ernesto Guevara

lunes, 19 de diciembre de 2011

CONVOCATORIA ABIERTA AL VI CAMPAMENTO NACIONAL DE LA JUVENTUD GUEVARISTA DE ARGENTINA
Del 14 al 21 de enero de 2012, en la localidad de Berisso, provincia de Buenos Aires.


Tenemos el agrado de compartir, como desde hace ya 6 años, esta nueva convocatoria para el Campamento Nacional de Juventud Guevarista que se realizara a la ribera del río de la plata en la ciudad de Berisso.
Extendemos esta invitación a todos los compañeros y compañeras de la Juventud Guevarista de las diferentes ciudades y provincias donde trabajamos y nos organizamos, todos los compañeros simpatizantes, cercanos, que se encuentran identificados con nuestra política, a compañeros y compañeras de agrupaciones, movimientos y organizaciones amigas con las que compartimos diferentes grados de desarrollo y trabajo en conjunto.
A todos aquellos y aquellas que de alguna manera se contactan con nosotros y están interesados en conocer el ideario y la práctica del Che, y en conocer cómo construimos la Juventud Guevarista, como en la cotidianidad nos esforzamos para reconstruir una corriente política, social y cultural en concordancia y coherencia con los valores, la ética y las prácticas socialistas.

¿Por que hacemos el campamento?

Año tras año, los campamentos nacionales son una herramienta de unión y fortalecimiento de los lazos entre todos los compañeros y compañeras guevarista de toda la Argentina y países cercanos; como también el momento mas puro donde uno puede conocer a la organización tal cual es, ya que el desarrollo natural de las actividades del campamento expresan en profundidad el mundo que queremos construir. La solidaridad, el esfuerzo, la voluntad, el compromiso y el respeto son los ejes con los que se construye cada campamento.

Que te invitamos hacer?

Durante toda la semana tendremos actividades deportivas y culturales organizadas, mucha confraternización en la vida colectiva del campamento y jornadas de debate acerca de la situación política general; de la juventud, sus problemáticas de construcción; abordaremos la cuestión de Género y el ejemplo del Che como herramientas centrales.


Adjuntamos las fichas de inscripción y el texto de la Convocatoria a Construir la Juventud Guevarista
Se agradece difusión.

Para contactarnos manda un mail a comunicacionjg@gmail.com

Juventud Guevarista de Argentina
www.juventudguevarista.com

martes, 29 de noviembre de 2011

El Aborto en Argentina; por el cese de la criminalización de la pobreza.E-mail
Escrito por Juan M

"Los ricos defienden el aborto ilegal para mantenerlo en secreto y no pasar vergüenza. Estoy harto de que se nos mueran chicas pobres para que las ricas aborten en secreto. Se nos mueren nenas en las villas y en Sanatorios hacen fortunas sacándoles la verguenza del vientre a las ricas. Con el divorcio decían que era el fin de la flia. y sólo fue el fin de la verguenza de los separados ilegales. Con el aborto legal no habrá mas ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar".

René Favaloro, 1998.


legalizacion_abortominEl aborto es una realidad no sólo Argentina, sino mundial, el aborto existe y se hace por fuera de la ley. El artículo 86 del Código Penal Argentino dice: “El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:

1º. si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios;

2º. si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.”

Esto quiere decir, que sólo se hará un aborto en caso de peligrar la vida de quien lleva el hijo, o si una persona con discapacidad mental es violada.

En el año 2007 el Ministerio de Salud de la Nación en su “guía para la atención de los abortos no punibles” extendió la pasividad ante el aborto a: “1) En casos de peligro para la vida de la mujer. 2) En los casos de peligro para la salud de la mujer. 3) Cuando el embarazo sea producto de una violación. 4) Cuando el embarazo sea producto a causa del atentado sobre una mujer sin sus capacidades mentales plenas.”

De todas formas, la reglamentación sobre abortos no punibles sigue sin respetarse en buena parte del país. Son numerosos los casos de niñas y jóvenes (tengan o no sus capacidades mentales plenas) que son imposibilitadas de abortar por la negligencia de los médicos y de los jueces que hacen lugar a reclamos que buscan salvar las supuestas “vidas por venir”. Entre los casos en que peligra la salud o la vida de la madre es emblemático el caso de Ana María Acevedo, de Santa Fe, a quien no se le permitió un tratamiento por cáncer por estar embarazada. El saldo fue el aborto y la muerte de la joven de 19 años en 2007.

Cuando hablamos del aborto, las posiciones encontradas suelen generar un conflicto de intereses gigantesco. Generalmente los grupos que denominan al aborto como asesinato responden a creencias religiosas, o se encuentran en alguna congregación de las mismas, aunque no lo son todos.

Comprendemos que cuando desde estos grupos se habla de estar “a favor” del aborto como sinónimo de genocidio no se contempla la verdadera intención de la despenalización del mismo. No estamos a favor del aborto, estamos a favor de su despenalización, que no significan cosas símiles.

Se estima que en el país se realizan 400.000 abortos clandestinos por año y una mujer muere por día por las malas condiciones en las que se hace. En América Latina, se estiman 5.000 muertes por año por los abortos clandestinos. Lamentablemente, no hay datos precisos de la cantidad real justamente por no existir amparo legal para la práctica.

A partir del año 2006 en Argentina se comenzaron a hacer sondeos para estimar la postura de la población respecto de este tema. Una encuesta realizada en los grandes centros urbanos del país (Ciudad de Buenos Aires, Gran Bs As, Córdoba, Rosario y Mendoza) da cuenta de que el 62% de los consultados se manifestan a favor de la práctica. Además, el 56% reconoció que, ante un embarazo no deseado, las mujeres abortan. Finalmente, el 72% afirmó estar de acuerdo o muy de acuerdo en que la iglesia católica debía modificar su postura ante este tema.

En la última década, la Iglesia Católica ha perdido mucho del peso que solía tener –sobre todo durante los gobiernos de facto y luego en el menemismo- pero sigue creando una cierta presión a la hora de debatir temas delicados para sus creencias, como lo fue la ley del matrimonio igualitario y como lo es ahora la despenalización del aborto.

Un ejemplo de esto sucedió cuando el obispo Jorge Casaretto, instigando en nombre de su ONG “Cáritas”, impidió la distribución de anticonceptivos a través del Programa de distribución gratuita de medicamentos. El obispo de Caritas logró que el Ministerio de Salud de la Nación retirara los preservativos y las píldoras del programa que debían ser distribuidas de forma gratuita.

Con actos como este, dejan en evidencia su real postura: no sólo no quieren el aborto, sino que tampoco quieren nada que impida embarazos no deseados. No sólo criminalizan la pobreza sino que, además, pretenden que las mujeres sólo cumplan un rol reproductor.

¿Porqué el aborto ilegítimo es criminalizar la pobreza?

La desigualdad social históricamente ha generado que lo ilegal sólo lo sea para los pobres, mientras que los ricos, que generalmente crean las leyes, las esquivan. Este es el caso del aborto.

El nivel socio económico de una mujer es determinante a la hora de la realización de un aborto. Las mujeres de las clases medias y altas tienen acceso a sanatorios y médicos capacitados que cobran abultadas sumas de dinero por realizar la práctica en un ambiente seguro y sin riesgos para sus vidas.

Son las mujeres de las clases bajas las que acuden a realizarse abortos en pésimas condiciones, en lugares no preparados, a veces simplemente en sus casas sin las recomendaciones de ningún profesional, poniendo sus vidas en peligro.

Estamos en contra de que se criminalice la pobreza. Es sabido que los doctores de los hospitales públicos no realizan abortos –ni siquiera los no punibles- hasta no tener el aval de un juez, lo que conlleva tanto tiempo que luego el aborto no puede realizarse por el estado avanzado del embarazo.

Sabemos que las ricas se hacen abortos sin ningún riesgo y las pobres son quienes sufren las consecuencias de las malas condiciones de los métodos empleados: la muerte, o, en el mejor de los casos, enfermedades e infecciones.

Ante la realidad del aborto, nadie puede ser indiferente. La prohibición sólo genera la muerte de mujeres que no desean un embarazo. Y fundamentalmente, la muerte de mujeres pobres, sin recursos para costear un aborto en buenas condiciones. Por eso decimos que se debe terminar con la criminalización de la pobreza. Por eso exigimos educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.

viernes, 25 de noviembre de 2011

ENTREVISTA AL POLITOLOGO ATILIO BORON

Artículo publicado en el Periódico de la CTA N° 81, correspondiente al mes de octubre de 2011.
Extraida de www.rebelion.org


Carlos Saglul (CTA)

Ex secretario del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Atilio Boron recibió en Cuba el Premio Internacional de la UNESCO José Martí 2009 por su infatigable contribución a la unidad e integración de los países de América Latina y el Caribe. Es profesor de Teoría Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Se desempeña como director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED) del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”. También es miembro del Comité Científico del Programa de Investigación Comparada sobre la Pobreza (CROP), que tiene su sede en Bergen (Noruega).

A través de sus artículos en diversos medios del continente, sus apariciones en la televisión de Cuba, Venezuela y todo el continente, Boron se transformó en un referente de amplios sectores, fundamentalmente juveniles, que lo siguen a través de sus blogs, sus direcciones en facebook y se comunican con él a través de los miles de correos electrónicos que recibe cada día. Defensor del reformismo a la manera de Rosa Luxemburgo, al que sabe diferenciar de lo que denomina “modernización conservadora”, Boron dio pie a una verdadera polémica cuando se preguntó, ¿de qué hablan quienes propician profundizar este modelo?

Humanizar al capitalismo parece cosa difícil si uno mira alrededor. De cualquier manera, si se analizan el discurso del oficialismo pareciera que “el modelo” es eso. ¿Qué es para usted “el modelo”?

Humanizar al capitalismo es más difícil que hallar la cuadratura del círculo. Un sistema económico y social que se construye a partir de la consideración de hombres, mujeres y naturaleza como simples mercancías capaces de producir más riqueza es absolutamente imposible de humanizar. Por otra parte, quienes hablan de "profundizar el modelo", ¿quieren “profundizar” también la Ley de Entidades Financieras de Videla y Martínez de Hoz; o la Carta Orgánica (ultraneoliberal) del Banco Central pergeñada por Domingo Cavallo, o la escandalosamente regresiva estructura tributaria que recauda impuestos a las "ganancias" entre los asalariados o castiga con un IVA brutal a los consumidores de bajos recursos mientras exime de imposiciones tributarias a la renta financiera o a la transferencia de activos de sociedades anónimas mientras subsidia a las grandes empresas y a los consumidores adinerados? ¿Quieren profundizar los efectos de esta incontenible fábrica de pobreza que es el "modelo" y la irritante desigualdad económica pese a elevadísimas tasas de crecimiento económico; o el trabajo "en negro" que afecta al 40 % de los trabajadores, incluso dentro del propio sector público; o la indiferencia ante los reclamos en contra de la minería a cielo abierto (¡y su escandalosa regalía del 3 % a boca de mina!), por la preservación de los glaciares y los bosques nativos, o por la devolución de las tierras a los pueblos originarios (caso Qom, en estos días)? ¿De verdad quieren profundizar todo esto, porque esto es el “modelo”?

De lo que se trata no es de profundizar el modelo sino de cambiarlo de una buena vez, sin arrojar por la borda todo lo actuado, preservando algunos aciertos (aún cuando insuficientes, como la asignación universal por hijo y la extensión de los beneficios jubilatorios) pero avanzando aceleradamente en una nueva dirección congruente con los imperativos de justicia y equidad sin los cuales cualquier democracia se convierte en una farsa y deviene en una plutocracia disfrazada.

¿Cuál es la línea que separa al reformismo de un sistema que, a la postre, no afecta la matriz neoliberal, por el contrario trata de perpetuarla maquillando sus efectos?

Yo creo que el reformismo es una política anticapitalista. Si algo se llama por ese nombre y fortalece al capitalismo, lo eficientiza o lo hace más digerible para las masas eso no es reformismo sino una modernización conservadora. No olvidar que como lo manifestara Rosa Luxemburgo tantas veces, hay un lazo entre reformas sociales y revolución. Lo que ocurre es que a las modernizaciones conservadoras se las llama reformistas, pero eso es un error. Las revoluciones no son acontecimientos que ocurren de la noche a la mañana. Suelen casi invariablemente comenzar como un proceso de reformas que, al calor de la lucha de clases, se radicaliza hasta desembocar en una verdadera revolución. El Movimiento 26 de Julio en Cuba siguió exactamente esa trayectoria. Y la revolución socialista en Rusia comenzó como un programa claramente reformista: “pan, tierra, paz”, que nada tenía que ver con el socialismo. Pero puso en marcha un proceso dialéctico que luego no se pudo detener y que culminó en la creación del primer Estado Obrero en la historia de la humanidad, más allá de las deformaciones que, lamentablemente, frustrarían su destino histórico en las décadas sucesivas.

Un dirigente social del interior nos preguntaba días atrás: “Los desocupados que reciben dos mil pesos por construir viviendas, los uniforman y deben ir puntualmente a todos los actos de la organización política que les dio trabajo y de esa forma dejan de figurar para el Ministerio de Trabajo como desocupados, ¿dejaron de ser pobres? ¿O son nuevos pobres? ¿Cómo lo caracteriza usted?

Siguen siendo pobres, y para colmo, atrapados en una red clientelística que impide su emancipación económica y social. Su ocupación actual es inestable y transitoria. Para atacar el problema de raíz tendrían que ser capacitados en las nuevas tecnologías que hoy imperan en el mundo de la producción y, por otro lado, formular y ejecutar un plan nacional de desarrollo en donde a partir del papel rector del Estado se establezcan prioridades en materia de inversión con miras puestas en la creación de empleos. No debe olvidarse que la dinámica propia del capitalismo actual tiende a la expulsión de la fuerza de trabajo. Si por el capital fuera una parte apreciable de la población mundial sería redundante, y la única política social válida sería practicar la “eutanasia de los pobres”. Por lo tanto, si el Estado no interviene con múltiples políticas activas, y lo hace eficientemente, esta tendencia profunda del capitalismo hará que se perpetúen la desocupación y la pobreza.

UNASUR y el ALBA son complementarios pero diferentes, especialmente cuando se habla de estrategia. ¿Cuáles son para usted los puntos en común de los dos líderes de los bloques Brasil y Venezuela?

Brasil todavía no se piensa como un líder de un bloque regional sino que lo hace en términos exclusivamente nacionales, procurando afianzar su propia proyección en América Latina y, en la medida de lo posible, en la arena internacional. Ni Lula ni Dilma parecen dispuestos a hacer lo que todo líder debe hacer: sacrificar en parte sus intereses egoístas para, a cambio, beneficiarse con la conducción de un bloque de países que potenciaría la gravitación internacional de Brasil y de América del Sur. Para esto se requiere una clara visión estratégica global y Brasil no la tiene. Por eso, por ejemplo, se niega a renegociar el leonino convenio brasileño-paraguayo de la represa de Itaipú (pese a un leve retoque hecho por Lula en los momentos finales de su mandato) o impone absurdas restricciones a la exportación uruguaya de arroz al Brasil (¿puede Uruguay exportar tanto arroz como para provocar esa reacción?). Venezuela, bajo el liderazgo de Chávez, tiene una visión acertada de la inserción de América Latina en el sistema mundial pero carece de las formidables potencialidades que tiene Brasil. Por eso el ingreso de Venezuela al Mercosur podría acercarnos a la síntesis que hace tanto tiempo estamos necesitando: la potencia y el empuje brasileños y la clarividencia estratégica de Chávez. Este, a diferencia de Brasil, no se equivoca en lo esencial: la caracterización del imperio y el papel de América Latina.

Venezuela tiene petróleo y según los norteamericanos también un “dictador”. Si no hay descontento popular real, cámaras y unos pocos extras logran milagros en estos tiempos. ¿Hay riesgo de un desembarco militar estadounidense directo en el continente?

Es una opción que Washington tiene en carpeta. Van a esperar la evolución de la enfermedad de Chávez y el veredicto popular en las próximas elecciones del 2012. Pero si ambas cosas se mueven en una dirección contraria a los intereses norteamericanos: si Chávez se cura del cáncer y gana las elecciones una aventura militar como la perpetrada en estos días en Libia no debería ser descartada. De hecho David Cameron, el premier británico, dijo recientemente que esa operación podría ser el modelo de futuras intervenciones militares destinadas a construir un mundo más seguro y confiable. Por eso la satanización de Chávez, acusado miserablemente de ser un protector de terroristas y narcotraficantes por el propio Departamento de Estado en sus informes anuales, debe ser entendida como el primer paso –preparatorio de la opinión pública- de una eventual operación militar destinada a remover por la fuerza el principal obstáculo que Estados Unidos encuentra en la región a la hora de recuperar su pérdida ascendencia.

Irán, Afganistán, Libia. La debilidad del capitalismo no calma su voracidad por el petróleo y el expansionismo militar. Menos poder económico, más impunidad, ¿es contradictorio?

No es contradictorio en absoluto. De hecho, la impunidad es requerida por -y refuerza al- poder económico. A medida que la gravitación económica de Estados Unidos se fue debilitando el proceso de militarización de la política exterior y el creciente control autoritario dentro del país (denunciado por infinidad de grupos y asociaciones norteamericanas preocupadas por esta involución en materia de derechos civiles y libertades fundamentales, especialmente luego del 11-S) creció inconteniblemente. El presupuesto militar de Estados Unidos, que hace apenas quince años equivalía al de los doce países que le seguían en ese rubro, hoy equivale al de la totalidad de las naciones del planeta. Se llegó a niveles monstruosos, porque al considerar todos los componentes del gasto militar (incluyendo la Administración de Veteranos, que se encarga de la atención médica y rehabilitación de los heridos) y los proyectos de “reconstrucción” de zonas destruidas por el poder militar yanky estamos hablando de una cifra que supera al millón de millones de dólares, algo considerado como una barrera infranqueable apenas cinco años atrás. En otras palabras: se pretende contrarrestar la declinación económica con un fenomenal fortalecimiento del poderío militar. Eso puede funcionar hasta cierto punto pero, ¿por cuánto tiempo?

El rol de Moreno Ocampo

En un momento de la entrevista le recordamos a Atilio Boron que durante el siglo pasado, una revista de actualidad traía la sección “Argentinos que triunfan por el mundo”. Y le apuntamos que de existir en estos días lo hubiera incluido al doctor Luis Moreno Ocampo quien ha tenido un papel activo en el Tribunal Penal Internacional.

¿Opina lo mismo?

Si, muy activo. Ahora quiere abrir una investigación sobre Kadafi y sus crímenes de guerra y sus violaciones a los derechos humanos. Pero habrá que ver si tiene la integridad moral y las agallas para hacer lo propio con los socios, cómplices y partícipes necesarios de los crímenes de Gadafi: George W. Bush y Tony Blair, tal cual surge de los documentos hallados en varias oficinas abandonadas del gobierno de Gadafi. Esos gobernantes conocían muy bien las atrocidades que cometía el líder libio y le enviaban prisioneros sospechosos de actividades terroristas para que los torturaran en Libia para arrancarles informaciones en su cruzada antiterrorista. Espero que Moreno Ocampo actúe en consecuencia e incluya en su investigación el siniestro papel de estos otros criminales, a quienes la prensa presenta como grandes defensores de la democracia, la libertad y los derechos humanos.