"La arcilla fundamental de nuestra obra revolucionaria es la juventud"

Ernesto Guevara

miércoles, 20 de julio de 2011

No es Grecia. Es el capitalismo, ¡estúpido!



Los medios, las consultoras, los economistas, los bancos de inversión, los presidentes de los bancos centrales, los ministros de hacienda, los gobernantes no hacen otra cosa que hablar de “la crisis griega”. Ante tanta vocinglería mal intencionada es oportuno parafrasear aquella frase de campaña de Bill Clinton para decir e insistir que la crisis es del capitalismo, no de Grecia. Que este país es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista y que es a causa de ello que por allí hacen eclosión las contradicciones que lo están carcomiendo irremisiblemente. La alarma de los capitalistas, justificada sin dudas, es que el derrumbe de Grecia puede arrastrar a otros países como España, Irlanda, Portugal y comprometer muy seriamente la estabilidad económica y política de las principales potencias de la Unión Europea. Según informa la prensa financiera internacional, representativa de los intereses de la “comunidad de negocios” (léase: los gigantescos oligopolios que controlan la economía mundial) la resistencia popular a las brutales medidas de austeridad propuestas por el ex presidente de la Internacional Socialista y actual primer ministro griego, Georgios Andreas Papandreu, amenazan con arrojar por la borda todos los estériles esfuerzos hasta ahora realizados para paliar la crisis. La zozobra cunde en el patronato ante las dificultades con que tropieza Atenas para imponer las brutales políticas exigidas por sus supuestos salvadores. Con toda razón y justicia los trabajadores no quieren hacerse cargo de una crisis provocada por los tahúres de las finanzas, y la amenaza de un enorme estallido social, que podría reverberar por toda Europa, tiene paralizada a las dirigencias griega y europea.

La inyección de fondos otorgada por el Banco Central Europeo, el FMI y los principales países de la zona euro no han hecho sino agravar la crisis y fomentar los movimientos especulativos del capital financiero. El resultado más visible ha sido acrecentar la exposición de los bancos europeos ante lo que ya aparece como un inevitable default griego. Las conocidas recetas del FMI, el BM y el Banco Central Europeo: reducción de sueldos y jubilaciones, despidos masivos de empleados públicos, remate de empresas estatales y desregulación de los mercados para atraer inversiones han surtido los mismos efectos padecidos por varios países de América Latina, notablemente la Argentina. Parecería que el curso de los acontecimientos en Grecia se encamina hacia un estrepitoso derrumbe como el que conocieran los argentinos en diciembre del 2001. Dejando de lado algunas obvias diferencias hay demasiadas semejanzas que abonan este pronóstico. El proyecto económico es el mismo, el neoliberalismo y sus políticas de shock ; los actores principales son los mismos: el FMI y los perros guardianes del imperialismo a escala global; los ganadores son los mismos: el capital concentrado y muy especialmente la banca y las finanzas; los perdedores son también los mismos: los asalariados, los trabajadores y los sectores populares; y la resistencia social a esas políticas tiene la misma fuerza que supo tener en la Argentina. Es difícil imaginar un soft landing, un aterrizaje suave, de esta crisis. Lo previsible y lo más probable es precisamente lo contrario, tal como ocurrió en el país sudamericano.

Claro que a diferencia de la crisis argentina, la griega está destinada a tener un impacto global incomparablemente mayor. Por eso el mundo de los negocios contempla con horror el posible “contagio” de la crisis y sus devastadores efectos entre los países del capitalismo metropolitano. Se estima que la deuda pública griega asciende a 486.000 millones de dólares y que representa un 165 % del PIB de ese país. Pero tal cosa ocurre en una región, la “eurozona” en donde el endeudamiento ya asciende al 120 % del PIB de los países del euro, con casos como Alemania con un 143 %, Francia, 188 % y Gran Bretaña con el 398 %. No debe olvidarse, además, que la deuda pública de Estados Unidos ya asciende al cien por ciento de su PBI. En una palabra: el corazón del capitalismo global está gravemente enfermo. Por contraposición la deuda pública china en relación a su gigantesco PBI es de apenas el 7 %, la de Corea del Sur 25 % y la de Vietnam 34 %. Hay un momento en que la economía, que siempre es política, se transforma en matemática y los números cantan. Y la melodía que entonan dicen que aquellos países están al borde de un abismo y que su situación es insostenible. La deuda griega -exitosamente disimulada en su gestación y desarrollo gracias a colusión criminal de intereses entre el gobierno conservador griego de Kostas Karamanlis y el banco de inversión favorito de la Casa Blanca, Goldman Sachs- fue financiada por muchos bancos, principalmente en Alemania y, en menor medida, Francia. Ahora son acreedores de papeles de una deuda que la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) calificó con la peor nota del mundo: CCC, es decir, tienen acreencias sobre un deudor insolvente y que no tiene condiciones de pagar. En igual o peor posición se encuentra el ultraneoliberal Banco Central Europeo, razón por la cual un default griego tendría consecuencias cataclísmicas para este verdadero ministro de finanzas de la Unión Europea, situado al margen de cualquier control democrático. Las pérdidas que originaría la bancarrota griega no sólo comprometería a los bancos expuestos sino también a los países en problemas, como España, Irlanda, Italia y Portugal, que tendrían que afrontar el pago de intereses mucho más elevados que los actuales para equilibrar sus deterioradas finanzas. No hace falta mucho esfuerzo para imaginar lo que sucedería si se produjese, como se teme, una cesación unilateral de pagos griega, cuyo primer impacto daría en la línea de flotación de la locomotora europea, Alemania.

Los problemas de la crisis griega (y europea) son de origen estructural. No se deben a errores o a percances inesperados sino que expresan la clase de resultados previsibles y esperables cuando la especulación y el parasitismo rentístico asumen el puesto de comando del proceso de acumulación de capital. Por algo en el fragor de la Gran Depresión de los años treintas John Maynard Keynes recomendaba, en su célebre Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, practicar la eutanasia del rentista como condición indispensable para garantizar el crecimiento económico y reducir las fluctuaciones cíclicas endémicas en el capitalismo. Su consejo fue desoído y hoy son aquellos sectores los que detentan la hegemonía capitalista, con las consecuencias por todos conocidas. Comentando sobre esta crisis el Istvan Meszaros decía hace pocos días que “una crisis estructural requiere soluciones estructurales”, algo que quienes están administrando la crisis rechazan terminantemente. Pretenden curar a un enfermo en gravísimo estado con aspirinas. Es el capitalismo el que está en crisis y para salir de ella se torna imprescindible salir del capitalismo, superar cuanto antes un sistema perverso que conduce a la humanidad al holocausto en medio de enormes sufrimientos y una depredación medioambiental sin precedentes. Por eso la mal llamada "crisis griega" no es tal; es, en cambio, el síntoma más agudo de la crisis general del capitalismo, esa que los medios de comunicación de la burguesía y el imperialismo aseguran desde hace tres años que ya está en vías de superación, pese a que las cosas están cada vez peor. El pueblo griego, con su firme resistencia, demuestra estar dispuesto a acabar con un sistema que ya es inviable no en el largo sino en el mediano plazo. Habrá que acompañarlo en su lucha y organizar la solidaridad internacional para tratar de evitar la feroz represión de que es objeto, método predilecto del capital para solucionar los problemas que crea su desorbitada voracidad. Tal vez Grecia, que hace más de dos mil quinientos años inventó la filosofía, la democracia, el teatro, la tragedia y tantas otras cosas, pueda volver sobre sus fueros e inventar la revolución anticapitalista del siglo veintiuno. La humanidad le estaría profundamente agradecida.

¡Viva la Revolución Sandinista!

Extractos del Prólogo de “Memorias de la Lucha Sandinista”

Mónica Baltodano



El triunfo del pueblo y del FSLN, contra la dictadura somocista el 19 de Julio de 1979 fue posible por la participación organizada y consciente de mujeres y hombres del pueblo. El 19 de Julio fue el resultante histórico de resistencias pasa-das y el peso del acumulado histórico de las luchas populares.

En la ofensiva final se encuentran las huellas de un complejo recorrido de millares de gentes que cargan la genética de Diriangén, de Andrés Castro, de los patriotas de la guerra nacional contra los filibusteros yanquis, y los ejemplos de Zeledón y Sandino. Sobre la ruta por ellos abierta, vemos clarito pisadas de botas o pies descalzos, pasan por barrios, fábricas, quebradas, milpas y sindicatos, se multiplican en aulas de chavalos, chavalas y de universitarios.

Son los surcos de poetas rebeldes que caen con el fusil en la mano, de cárceles, de gritos de horror y torturas, de carcajadas solitarias en las noches de montaña de seres que parecen desquiciados, de un incansable ir y venir, de avances entusiastas que proclaman victorias y de des-esperados gritos de retirada. De marchas por las calles, de proclamas en los portones de las fábricas, de reuniones ocultas con voces de silencio. De complots y conspiraciones, de pechos abiertos y denuncias públicas de los tiranos. De centenares y miles de actos de heroísmo y sacrificio que salpican aquí y allá a todas las comunidades de la geografía nacional.

Hay pisadas de todo tipo, de signos políticos e ideológicos diferentes de todos los estamentos y clases sociales que, por cierto, confunden y desconciertan a muchos. Fueron muchos los rebeldes, que lucharon con las armas y la pluma, el ver-so, la prosa y la caricatura, que a veces parecían ser la misma cosa. No pocos de ellos cayeron como patriotas en este largo recorrido, como Pedro Joaquín Cha-morro, venidos de otros ríos y creencias, y que forman parte integrante, legítima, del mismo torrente nacional antidictatorial.

Rastros y rostros de hombres y mujeres estudiando a Marx con un candil, y de otros enseñando a leer. De dos en dos, de tres en tres, van y vienen las huellas por todos lados, de gentes que casi siempre andan desarmados, gritando: ¡Viva Sandino! ¡Derecho a la huelga! ¡Muera Somoza! ¡Mejores salarios para los maestros! ¡No a la reelección! ¡Patria libre o morir! Proclamas y ensayos, indubitables indicios materiales de que hubo una vez en que en Nicaragua se comenzó a pensar de manera diferente, dejando entrever por primera vez, la historia de clases. Son interminables las huellas, las pruebas materiales de una vasta historia, pasada, acumulada, que encierra, que esconde, el aparente misterio de las explosiones fina-les que echaron al traste a la dictadura.

Hay memorias, vestigios inconfundibles de santos, de héroes y visionarios, como Carlos Fonseca que no sólo soñaron con las multitudes insurreccionadas, sino que las fraguaron con sus manos e ideas, que las formaron durante años de soledad y sacrificios, para que parieran después los futuros contingentes sandinistas del gran movimiento antisomocista de la ofensiva final.

Nada fue producto del azar, ni fruto del ingenio de dirigentes en las últimas jornadas. Es una curiosa historia en la que los grandes acontecimientos se hacen sin caudillos ni jefes oligarcas. Sin árbitros ni intermediarios. Sin indispensables, ni Charles Atlas ni Superman.

Sólo quienes no sean capaces de entender, de percibir y conocer la oculta y frecuentemente silenciosa rebeldía de los nicaragüenses, que en interminables flujos y reflujos se vino forjando en décadas de lucha, a veces abierta, a veces de manera silenciosa, a veces con tiros y otras con sólo guitarras, pueden inútilmente intentar desvirtuar la historia.

Sin duda, desentrañar esta multiforme y prolongada resistencia popular y el proceso que termina por fundirla con la van-guardia, representará, para algunos, el peligro de derrumbar interesados y mezquinos mitos y leyendas.



¡La lucha sigue…!

martes, 19 de julio de 2011

Homenaje a Mario Roberto Santucho y los compañeros caídos el 19 de julio de 1976

1976 -35 años- 2011
Presidencia Honoraria

VI Plenario Nacional de la Juventud Guevarista de Argentina

Durante los días 16 y 17 de julio de 2011 se realizó en la ciudad de La Plata el VI Plenario Nacional de la Juventud Guevarista de Argentina. Debido a la cercanía del 35º aniversario de la caída de los compañeros del PRT-ERP, la Mesa Política propuso al Plenario Nacional que éste se desarrollara bajo su Presidencia Honoraria. En recuerdo de estos acontecimientos redactamos el texto adjuntado abajo, que fue leído al iniciarse el Plenario. Luego de ello la propuesta fue aprobada por unanimidad y aclamada por aplausos.

El 19 de julio de 1976 una patrulla del ejército genocida irrumpía en un departamento de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, donde se encontraba el Secretario General del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y Comandante Jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Mario Roberto Santucho junto a otros miembros destacados del Partido: Benito Urteaga, Domingo Menna, Liliana Delfino, Ana Lanzillotto y Fernando Gértel.

La patota que ingresó en la casa, encabezaba por el capitán Leonetti, sorprendió a los militantes allí reunidos. Santucho, sacó un arma corta e hirió de muerte al represor. En el desigual enfrentamiento murió Benito Urteaga, “Mariano”, miembro del Comité Ejecutivo (CE) y del Buró Político (BP) del Partido y quedó gravemente herido el Robi Santucho. De allí fueron todos trasladados a Campo de Mayo. Las compañeras Liliana Delfino y Ana Lanzilotto, esposas de Santucho y Domingo Menna respectivamente, se encontraban embarazadas y aun hoy permanecen desaparecidas.

Horas más tardes, y en hechos que no han podido determinarse con exactitud, cayeron el “Gringo” Menna, también miembro del CE y del BP del PRT quien fue torturado durante días y Fernando Gértel.

El “Robi” o “Negro” Santucho tenía pasajes para salir al exterior ese mismo día. Por decisión del Comité Ejecutivo del Partido debería haber salido una semana antes del país, pero el Robi había decidido quedarse hasta el 19 de julio para participar de una reunión con miembros de otras organizaciones político militares a fin de concretar la unidad de las fuerzas revolucionarias.

Desde mediados de 1975 habían comenzado las tratativas para la conformación de la Organización para la Liberación de Argentina (OLA) que unificaría a las principales organizaciones guerrilleras: Montoneros, OCPO (Organización Comunista Poder Obrero) y el PRT-ERP. La imperiosa necesidad de unidad de los revolucionarios determinó la decisión del Robi de participar de la reunión para evitar que alguna cuestión secundaria o de sectarismo impidiera la unidad. Sin embargo, la mentada reunión debió suspenderse por cuestiones ajenas al PRT y la OLA nunca pudo conformarse.

Con la caída del Robi la dictadura terminaba con la vida de quien era considerado como enemigo Nº1. El triunfalismo de la burguesía se podía leer en noticias como la de la agencia Telam, que anunciaba que se trataba de una de las “más fulminantes victorias” del Ejército genocida, que había logrado “abatir a por lo menos cuatro cabecillas de la organización extremista declarada ilegal en 1973, entre los que se encuentra el tristemente célebre Mario Roberto Santucho, cuyas andanzas nutrieron profusamente la crónica criminal”.

El PRT-ERP era calificado como “Oponente Activo de prioridad 1” en los planes trazados por los genocidas para ejercer el Terrorismo de Estado, en tanto que sus militantes eran considerados “irrecuperables”. Dentro del reparto de tareas sucias, el Ejército era el encargado principal del accionar represivo sobre dicho Partido. Miles de militantes de la organización pasaron por “El Campito”, centro clandestino de detención y tortura ubicado en Campo de Mayo, que tiene la triste distinción de poseer escasísimos sobrevivientes. Allí terminaron sus días los militantes perretistas del 19 de julio. Todos ellos permanecen aún desaparecidos.

Cuando un año más tarde el genocida Antonio Bussi se hizo cargo del centro de la muerte, ordenó realizar un “museo de la subversión”. Allí exhibían libros, panfletos, objetos y armas incautadas a los guerrilleros. Según algunos testigos también se presentaba como “trofeo de guerra” el propio cuerpo del Comandante de Santucho.

La determinación de exterminar al PRT se comprende al observar que de los 6.000 compañeros organizados que el Partido estimaba que tenía para 1976, entre el 40 o 50% figuran como muertos o desaparecidos. Mientras que el número se eleva a 80 % entre los miembros de dirección colectiva: Comité Central, Tribunal Partidario, capitanes y jefes del Estado Mayor del ERP y nueve de sus ocho principales cuadros, es decir el 88%.

El Partido que comandaba el Robi apenas tenía poco más que una década de existencia, pero había sabido crecer y desarrollarse al calor de la lucha de clases del pueblo argentino.

El PRT fue fundado en 1965, producto de la fusión de dos pequeñas organizaciones: el Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) nacida en Santiago del Estero en el 61 y Palabra Obrera de origen trotskista, dirigida por Nahuel Moreno.

Cinco años después, y luego de una ruptura entre quienes veían la necesidad de lanzarse decididamente a la lucha armada y quienes habían aceptado sólo formalmente esta forma de lucha, el PRT fundó al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Los perros como se denominaba a los militantes perretianos, habían procurado nutrirse de todas las vertientes del marxismo y de todas las tradiciones revolucionarias. Abrazaban con pasión la experiencia de la triunfante revolución cubana, nutrían su línea de las enseñanzas de Lenin y Trotsky, pero también recurrieron a Mao y de manera cada vez más decidida al tío Ho Chi Ming y la lucha revolucionaria vietnamita y al ejemplo agigantado del Comandante Che Guevara.

En 1968, durante su cuarto congreso aprobaron un extenso documento denominado “El único camino hacia el poder obrero y el socialismo” que establecía las principales líneas estratégicas del Partido: la guerra revolucionaria antiimperialista y por el socialismo en tanto definía al proletariado industrial como el sector de vanguardia de la clase obrera y del pueblo. El documento recogía las enseñanzas y experiencias del movimiento obrero y revolucionario mundial creando una síntesis integradora de las principales corrientes marxistas existentes: trotskismo, maoísmo, castrismo, que significó un retorno al leninismo.

Con el socialismo como horizonte, el Partido fue forjando su moral y militancia al calor del auge de masas del pueblo. Sus militantes participaron activamente del Cordobazo, Rosariazo, Vibarozo y del Rodrigazo más tarde.

“De lo pequeño a lo grande y de lo simple a lo complejo” empezó a hacer sus primeras experiencias armadas el ERP: recuperación de armamento realizando desarmes a policías y militares, acciones de propaganda armada como volanteadas, toma de pequeñas poblaciones, agitación en los lugares de trabajo, toma de radios o un canal de TV. Recuperaciones de imprentas de última tecnología, repartos de alimentos, útiles y materiales médicos para ser repartidos a la población, hasta la toma de varios cuarteles militares y finalmente el desarrollo de la guerrilla en Tucumán con la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, donde el PRT tenía una fuerte inserción en el conjunto del pueblo y en particular entre el proletariado azucarero.

A la par, el Partido desarrollaba diferentes trabajos en las principales fábricas del país. El combativo proletariado cordobés nutrió de grandes hombres y mujeres al Partido. Hacia 1975 existían profundas tareas militantes en centenares de empresas de la ribera del Paraná, desde San Lorenzo al norte de Rosario hasta Zarate Campana, y las grandes Fábricas del Gran Buenos Aires, Berisso, Ensenada y La Plata.

Concientes de que la lucha debe darse en todos los campos, el PRT impulsó también el Frente de Artistas y Trabajadores de la Cultura (FATRAC), del cual formaron parte artistas de la talla de Haroldo Conti, Raymundo Gleyzer, Roberto Santoro, Cacho Costantini, Vicente Zito Lema, María Escudero, Daniel Hopen entre otros.

En 1976 el PRT-ERP era un partido nacional, con un enorme prestigio en el seno del pueblo. La organización había sido ilegalizada en 1973 y sus militantes eran denominados “delincuentes subversivos”, “extremistas” o “terroristas” por los poderosos y sus voceros.

Cuando los ejecutores materiales del genocidio, el brazo armado del partido de la contrarrevolución, despojó de sus vidas a los compañeros y compañeras del PRT, junto a miles de luchadores políticos y sociales, lo hizo para perpetuar el sistema de explotación y hambre que aún hoy padecemos y que tan decididamente habían enfrentado.

La burguesía y los perpetradores sabían de la importancia del golpe dado aquel 19 de julio. Sabían que la dirigencia del PRT-ERP no la ejercían cómodos burócratas sentados en un sillón o arribistas llegados a la dirección por medio de artimañas. Sabían, y por eso eran “irrecuperables”, de su altísima moral combatiente, de su definitiva convicción de luchar por el socialismo. Sabían que se trataba de una dirigencia que había llegado a ese lugar a través del ejemplo y la entrega: como había enseñado el Che.

Compañeros

Mario Roberto Santucho, el Robi, el Negro, Carlos, Comandante, Secretario General del PRT y Comandante en Jefe del ERP, tenía 40 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.






Benito Jorge Urteaga, Mariano, miembro del Comité Ejecutivo del Partido, tenía 31 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.


Domingo Menna, Nicolás el Gringo, miembro del Comité Ejecutivo del Partido, tenía 29 años, fue torturado durante días, su cuerpo aún permanece desaparecido.


Liliana Marta Delfino, Ana, Alemana o Gringa, miembro del Comité Ejecutivo y del Comité Central del Partido, tenía 32 años, su cuerpo aún permanece desaparecido, estaba embarazada.


Ana María Lanzillotto, la Ani, militante del PRT – ERP, tenía 29 años, su cuerpo aún permanece desaparecido, estaba embrazada de ocho meses.


Fernando Mario Gertel, Barba, militante del PRT – ERP, tenía 30 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.
Sus enseñanzas son nuestra guía,

su ejemplo nuestro horizonte.

¡AVOMPLA! A Vencer o Morir Por La Argentina
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

martes, 17 de mayo de 2011

Comunicado/ Carta abierta a José Pablo Feimann







Hace tiempo que como jóvenes venimos siguiendo las declaraciones que por distintos medios usted publica acerca del caso del asesinato de Mariano Ferreyra, y otras de sus constantes ataques a diferentes (muy diferentes) corrientes de la izquierda en nuestro país, tanto del pasado como actuales. Las hemos leído en los artículos sobre el peronismo publicados en Página12, en alguna contratapa del mismo, en varios de sus libros, y más recientemente en su último trabajo que hoy viene a presentar a la ciudad de La Plata. También seguimos el debate público con Altamira, y decidimos participar con nuestra vos, sin intermediarios ni dirigentes, sin pedir permiso.

Nosotros escuchamos y seguimos atentamente lo que un hombre como usted dice porque ha construido una carrera y una identidad personal que a nuestro juicio, merece por lo menos respeto. Y decidimos escribirle porque sentimos que esto ultimo, el respeto, es lo que usted perdió hace algún tiempo, o lo deja en la mesita de luz a la hora de hablar de gente o corrientes con las que usted no comulga; y esta falta de respeto está dirigida fundamentalmente a los jóvenes que, pensando con cabeza propia, decidimos dedicar nuestra “edad de oro” a la militancia socialista, como lo hacia Mariano y como lo hacemos miles de jóvenes en todo el país.

Estamos hablando, José Pablo, de las constantes subestimaciones que usted hace a los jóvenes militantes, tratándonos de perejiles que no sabemos que estamos haciendo, de pobres ilusos funcionales a la restauración conservadora de la que alguna vez habló su amigo “el flaco” en Página12, persona a la cual usted adora, defiende y reivindica, como nosotros lo reivindicamos a Santucho, y por la que como mínimo tenemos eso que a usted le falta, respeto.

¿Acaso usted piensa que salir a la calle a luchar para que se termine el trabajo tercearizado, estrellita del menemismo que hasta hoy brilla con la misma intensidad, es hacerle el juego a la derecha? ¿O qué los trabajadores del diario clarín que pelean por sus derechos sindicales más elementales también le hacen el juego a la derecha, como afirman en 6-7-8? ¿Acaso no es el pueblo el único que salvará al pueblo? Si no es el pueblo, y piensa que son Cristina y Hugo, dígalo sin miedo, plantéelo: no hay que pelear por los derechos de cada quien, hay que esperar a que el gobierno nos resuelva los problemas, porque toda lucha indirectamente desgasta al gobierno y eso no sirve. Sería más digno que agarrársela con Altamira o con el comandante Roby Santucho, que también dio su vida por el socialismo, aunque a usted no le guste, y a los que constantemente descalifica poniendo la crítica política en un segundo o tercer plano. Porque cuando uno critica de forma constructiva lo hace porque quiere avanzar, sumar, convencer, pero usted destruye, destruye y destruye a todos los que hablamos de las contradicciones de este gobierno y de la necesidad de cambiar el modelo de país por uno realmente popular.


Usted pertenece a esta corriente en la que han caído muchas figuras interesantes del periodismo y la política argentina, la intolerancia progre kirchnerista, donde toman el té Galasso, Verbitsky, los periodistas 6-7-8 y usted, la gente que esta “holgada” con este modelo. Y critican a los que no estando así salen a la calle a pedir por ser escuchados. A pesar de ello, estas figuras merecen nuestro mayor respeto y nos gustaría discutir también con ellos estas cosas, porque deben sentirse realmente parte de esta propuesta política y las pasiones a veces nos llevan a malos entendidos a afirmar cosas de las cuales después nos arrepentimos. Pero usted viene siendo muy claro.

Si solo fueran estas cosas las que queremos discutir, no valdría la pena esta carta. Pero usted dio un paso más profundo que es necesario señalar, y quiero citar textualmente: “Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra”

Primero. Usted plantea que cortar el ferrocarril como medida de lucha de los trabajadores tercearizados es un motín. Una cosa es no estar de acuerdo con el método de lucha, lo podemos discutir, pero otra es poner a la victima de todo esto, que es el trabajador con sus derechos vulnerados que reclama, en el lugar del delincuente, al decir indirectamente que es un motín. Primera mentira, José Pablo.

Segundo. Se ve que conoce poco de la línea política del P.O., ya que son bastantes críticos de la cuestión de las armas, lo fueron en los 70, y lo siguen siendo ahora. Para hablar hay que conocer, y dudo que usted no conozca esto, así que segunda mentira.

Tercero. ¿Qué significa a un paso de justificar los fierros de los otros? ¿Significa que salir a pelear justifica las balas de la represión? ¿Para quién justifica eso? Porque para la sociedad entera no es así, que condeno este brutal asesinato. Lo justifica para los poderosos y mafiosos como Pedraza que no quieren perder el poder que tienen desde hace muchos años y que desde el 2003 hasta el trágico día que murió mariano no disminuyó, todo lo contrario; ¿lo justifica para usted? Esperemos que no, pero la sensación de esos párrafos es otra. Parece que a usted le hubiese gustado que los activistas disparen a los barras bravas para justificar las balas del otro lado. Pero aunque eso no paso, el muerto se lo tira a Altamira. Otra vez pone a la victima en el lugar del culpable, recurso muy habitual en usted.

Por último, ¿Por qué le molesta tanto que haya gente que se sienta socialista, luche por el socialismo y defienda el socialismo? Al mejor estilo Lanata, usted está harto que le hablen de socialismo. Está obsesionado, hasta cuando no le hablan de eso crea figuras “zurdas” inexistentes que discuten con usted desde lo ultra para justificar sus argumentos. Aunque muchas veces esos argumentos han sido utilizados en la realidad, usted debe ponerlos en boca de quien los dijo como muy bien hizo con Zamora. Pero nos encontramos con simplismos, o lo que es peor, con cosas que no se dijeron sino que usted pone en boca de los protagonistas de la historia en sus "novelas históricas", y buscan tergiversar las cosas, como lo hizo con Salvador Allende al cual lo pone en el lugar de un pobre sonso, para ser suaves. Que casualidad que Allende también quería el socialismo, por otras vías, pero el socialismo al fin.

Cuando ocurrió lo de Mariano investigamos acerca del origen militante de José Pedraza. Nos sorprendimos al constatar su origen político en la militancia revolucionaria, leer varios de sus discursos combativos, y después identificar en varios momentos de la historia como lo fue cooptando el sistema para convertirse en un defensor del las injusticias, de la burocracia, de las empresas, eso mismo que había empezado combatiendo. Esta transformación termina con un Pedraza asesinando a un pibe que peleaba por lo mismo que él peleaba cuando era joven. Esa el la tragedia de Pedraza, pero no es la única.

Usted tiene su propia tragedia. Empezó militando contra las injusticias para cambiar este sistema, y hoy lo esta defendiendo; Empezó militando contra el miedo que aplicaban la triple A y los golpes militares contra los activistas, y hoy se dedica a sembrar miedo planteando que no hay que luchar porque sino nos mata la burocracia, haciendo responsables a los que luchan y no a los asesinos; nadó contra la corriente en los casi 30 años del “no te metas” y hoy nos decís que no hay que meterse si es por izquierda al gobierno, que nos pueden matar y además que nos manejan los dirigentes.

El problema central, José Pablo, es que cuando se lucha siembre hay riesgos, y los jóvenes estamos, otra vez, dispuestos a asumirlos. Y eso a usted le cuesta entenderlo, pero lo va a tener que entender, porque estamos dispuestos a no claudicar, como el Roby, el Che, Allende y no como usted. Y la historia va a ajustar cuentas con Pedraza, pero con usted también. Y no estamos hablando de violencia, los marxistas somos amantes de la paz, por eso luchamos, pero la paz se conquista con la voluntad de un pueblo, y en el camino pasan estas cosas, como lo de Mariano, que no nos hace retroceder, que es lo que le gustaría, sino salir mas convencidos hacia la victoria. Cuando hablamos de ajustar cuentas estamos diciendo que los jóvenes lo vamos a recordar como lo que es, un intelectual orgánico al capitalismo argentino, que siempre le tuvo miedo a la lucha, que odia la acción directa del pueblo y que se dedicó a destruir a los que eligieron ese camino, hasta a sus propios viejos compañeros.

Este sistema es tuyo. Hacete cargo José Pablo. Y punto.

Camilo Traverso, miembro de la Juventud Guevarista.