"La arcilla fundamental de nuestra obra revolucionaria es la juventud"

Ernesto Guevara

martes, 19 de julio de 2011

Homenaje a Mario Roberto Santucho y los compañeros caídos el 19 de julio de 1976

1976 -35 años- 2011
Presidencia Honoraria

VI Plenario Nacional de la Juventud Guevarista de Argentina

Durante los días 16 y 17 de julio de 2011 se realizó en la ciudad de La Plata el VI Plenario Nacional de la Juventud Guevarista de Argentina. Debido a la cercanía del 35º aniversario de la caída de los compañeros del PRT-ERP, la Mesa Política propuso al Plenario Nacional que éste se desarrollara bajo su Presidencia Honoraria. En recuerdo de estos acontecimientos redactamos el texto adjuntado abajo, que fue leído al iniciarse el Plenario. Luego de ello la propuesta fue aprobada por unanimidad y aclamada por aplausos.

El 19 de julio de 1976 una patrulla del ejército genocida irrumpía en un departamento de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, donde se encontraba el Secretario General del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y Comandante Jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Mario Roberto Santucho junto a otros miembros destacados del Partido: Benito Urteaga, Domingo Menna, Liliana Delfino, Ana Lanzillotto y Fernando Gértel.

La patota que ingresó en la casa, encabezaba por el capitán Leonetti, sorprendió a los militantes allí reunidos. Santucho, sacó un arma corta e hirió de muerte al represor. En el desigual enfrentamiento murió Benito Urteaga, “Mariano”, miembro del Comité Ejecutivo (CE) y del Buró Político (BP) del Partido y quedó gravemente herido el Robi Santucho. De allí fueron todos trasladados a Campo de Mayo. Las compañeras Liliana Delfino y Ana Lanzilotto, esposas de Santucho y Domingo Menna respectivamente, se encontraban embarazadas y aun hoy permanecen desaparecidas.

Horas más tardes, y en hechos que no han podido determinarse con exactitud, cayeron el “Gringo” Menna, también miembro del CE y del BP del PRT quien fue torturado durante días y Fernando Gértel.

El “Robi” o “Negro” Santucho tenía pasajes para salir al exterior ese mismo día. Por decisión del Comité Ejecutivo del Partido debería haber salido una semana antes del país, pero el Robi había decidido quedarse hasta el 19 de julio para participar de una reunión con miembros de otras organizaciones político militares a fin de concretar la unidad de las fuerzas revolucionarias.

Desde mediados de 1975 habían comenzado las tratativas para la conformación de la Organización para la Liberación de Argentina (OLA) que unificaría a las principales organizaciones guerrilleras: Montoneros, OCPO (Organización Comunista Poder Obrero) y el PRT-ERP. La imperiosa necesidad de unidad de los revolucionarios determinó la decisión del Robi de participar de la reunión para evitar que alguna cuestión secundaria o de sectarismo impidiera la unidad. Sin embargo, la mentada reunión debió suspenderse por cuestiones ajenas al PRT y la OLA nunca pudo conformarse.

Con la caída del Robi la dictadura terminaba con la vida de quien era considerado como enemigo Nº1. El triunfalismo de la burguesía se podía leer en noticias como la de la agencia Telam, que anunciaba que se trataba de una de las “más fulminantes victorias” del Ejército genocida, que había logrado “abatir a por lo menos cuatro cabecillas de la organización extremista declarada ilegal en 1973, entre los que se encuentra el tristemente célebre Mario Roberto Santucho, cuyas andanzas nutrieron profusamente la crónica criminal”.

El PRT-ERP era calificado como “Oponente Activo de prioridad 1” en los planes trazados por los genocidas para ejercer el Terrorismo de Estado, en tanto que sus militantes eran considerados “irrecuperables”. Dentro del reparto de tareas sucias, el Ejército era el encargado principal del accionar represivo sobre dicho Partido. Miles de militantes de la organización pasaron por “El Campito”, centro clandestino de detención y tortura ubicado en Campo de Mayo, que tiene la triste distinción de poseer escasísimos sobrevivientes. Allí terminaron sus días los militantes perretistas del 19 de julio. Todos ellos permanecen aún desaparecidos.

Cuando un año más tarde el genocida Antonio Bussi se hizo cargo del centro de la muerte, ordenó realizar un “museo de la subversión”. Allí exhibían libros, panfletos, objetos y armas incautadas a los guerrilleros. Según algunos testigos también se presentaba como “trofeo de guerra” el propio cuerpo del Comandante de Santucho.

La determinación de exterminar al PRT se comprende al observar que de los 6.000 compañeros organizados que el Partido estimaba que tenía para 1976, entre el 40 o 50% figuran como muertos o desaparecidos. Mientras que el número se eleva a 80 % entre los miembros de dirección colectiva: Comité Central, Tribunal Partidario, capitanes y jefes del Estado Mayor del ERP y nueve de sus ocho principales cuadros, es decir el 88%.

El Partido que comandaba el Robi apenas tenía poco más que una década de existencia, pero había sabido crecer y desarrollarse al calor de la lucha de clases del pueblo argentino.

El PRT fue fundado en 1965, producto de la fusión de dos pequeñas organizaciones: el Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) nacida en Santiago del Estero en el 61 y Palabra Obrera de origen trotskista, dirigida por Nahuel Moreno.

Cinco años después, y luego de una ruptura entre quienes veían la necesidad de lanzarse decididamente a la lucha armada y quienes habían aceptado sólo formalmente esta forma de lucha, el PRT fundó al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Los perros como se denominaba a los militantes perretianos, habían procurado nutrirse de todas las vertientes del marxismo y de todas las tradiciones revolucionarias. Abrazaban con pasión la experiencia de la triunfante revolución cubana, nutrían su línea de las enseñanzas de Lenin y Trotsky, pero también recurrieron a Mao y de manera cada vez más decidida al tío Ho Chi Ming y la lucha revolucionaria vietnamita y al ejemplo agigantado del Comandante Che Guevara.

En 1968, durante su cuarto congreso aprobaron un extenso documento denominado “El único camino hacia el poder obrero y el socialismo” que establecía las principales líneas estratégicas del Partido: la guerra revolucionaria antiimperialista y por el socialismo en tanto definía al proletariado industrial como el sector de vanguardia de la clase obrera y del pueblo. El documento recogía las enseñanzas y experiencias del movimiento obrero y revolucionario mundial creando una síntesis integradora de las principales corrientes marxistas existentes: trotskismo, maoísmo, castrismo, que significó un retorno al leninismo.

Con el socialismo como horizonte, el Partido fue forjando su moral y militancia al calor del auge de masas del pueblo. Sus militantes participaron activamente del Cordobazo, Rosariazo, Vibarozo y del Rodrigazo más tarde.

“De lo pequeño a lo grande y de lo simple a lo complejo” empezó a hacer sus primeras experiencias armadas el ERP: recuperación de armamento realizando desarmes a policías y militares, acciones de propaganda armada como volanteadas, toma de pequeñas poblaciones, agitación en los lugares de trabajo, toma de radios o un canal de TV. Recuperaciones de imprentas de última tecnología, repartos de alimentos, útiles y materiales médicos para ser repartidos a la población, hasta la toma de varios cuarteles militares y finalmente el desarrollo de la guerrilla en Tucumán con la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, donde el PRT tenía una fuerte inserción en el conjunto del pueblo y en particular entre el proletariado azucarero.

A la par, el Partido desarrollaba diferentes trabajos en las principales fábricas del país. El combativo proletariado cordobés nutrió de grandes hombres y mujeres al Partido. Hacia 1975 existían profundas tareas militantes en centenares de empresas de la ribera del Paraná, desde San Lorenzo al norte de Rosario hasta Zarate Campana, y las grandes Fábricas del Gran Buenos Aires, Berisso, Ensenada y La Plata.

Concientes de que la lucha debe darse en todos los campos, el PRT impulsó también el Frente de Artistas y Trabajadores de la Cultura (FATRAC), del cual formaron parte artistas de la talla de Haroldo Conti, Raymundo Gleyzer, Roberto Santoro, Cacho Costantini, Vicente Zito Lema, María Escudero, Daniel Hopen entre otros.

En 1976 el PRT-ERP era un partido nacional, con un enorme prestigio en el seno del pueblo. La organización había sido ilegalizada en 1973 y sus militantes eran denominados “delincuentes subversivos”, “extremistas” o “terroristas” por los poderosos y sus voceros.

Cuando los ejecutores materiales del genocidio, el brazo armado del partido de la contrarrevolución, despojó de sus vidas a los compañeros y compañeras del PRT, junto a miles de luchadores políticos y sociales, lo hizo para perpetuar el sistema de explotación y hambre que aún hoy padecemos y que tan decididamente habían enfrentado.

La burguesía y los perpetradores sabían de la importancia del golpe dado aquel 19 de julio. Sabían que la dirigencia del PRT-ERP no la ejercían cómodos burócratas sentados en un sillón o arribistas llegados a la dirección por medio de artimañas. Sabían, y por eso eran “irrecuperables”, de su altísima moral combatiente, de su definitiva convicción de luchar por el socialismo. Sabían que se trataba de una dirigencia que había llegado a ese lugar a través del ejemplo y la entrega: como había enseñado el Che.

Compañeros

Mario Roberto Santucho, el Robi, el Negro, Carlos, Comandante, Secretario General del PRT y Comandante en Jefe del ERP, tenía 40 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.






Benito Jorge Urteaga, Mariano, miembro del Comité Ejecutivo del Partido, tenía 31 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.


Domingo Menna, Nicolás el Gringo, miembro del Comité Ejecutivo del Partido, tenía 29 años, fue torturado durante días, su cuerpo aún permanece desaparecido.


Liliana Marta Delfino, Ana, Alemana o Gringa, miembro del Comité Ejecutivo y del Comité Central del Partido, tenía 32 años, su cuerpo aún permanece desaparecido, estaba embarazada.


Ana María Lanzillotto, la Ani, militante del PRT – ERP, tenía 29 años, su cuerpo aún permanece desaparecido, estaba embrazada de ocho meses.


Fernando Mario Gertel, Barba, militante del PRT – ERP, tenía 30 años, su cuerpo aún permanece desaparecido.
Sus enseñanzas son nuestra guía,

su ejemplo nuestro horizonte.

¡AVOMPLA! A Vencer o Morir Por La Argentina
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

martes, 17 de mayo de 2011

Comunicado/ Carta abierta a José Pablo Feimann







Hace tiempo que como jóvenes venimos siguiendo las declaraciones que por distintos medios usted publica acerca del caso del asesinato de Mariano Ferreyra, y otras de sus constantes ataques a diferentes (muy diferentes) corrientes de la izquierda en nuestro país, tanto del pasado como actuales. Las hemos leído en los artículos sobre el peronismo publicados en Página12, en alguna contratapa del mismo, en varios de sus libros, y más recientemente en su último trabajo que hoy viene a presentar a la ciudad de La Plata. También seguimos el debate público con Altamira, y decidimos participar con nuestra vos, sin intermediarios ni dirigentes, sin pedir permiso.

Nosotros escuchamos y seguimos atentamente lo que un hombre como usted dice porque ha construido una carrera y una identidad personal que a nuestro juicio, merece por lo menos respeto. Y decidimos escribirle porque sentimos que esto ultimo, el respeto, es lo que usted perdió hace algún tiempo, o lo deja en la mesita de luz a la hora de hablar de gente o corrientes con las que usted no comulga; y esta falta de respeto está dirigida fundamentalmente a los jóvenes que, pensando con cabeza propia, decidimos dedicar nuestra “edad de oro” a la militancia socialista, como lo hacia Mariano y como lo hacemos miles de jóvenes en todo el país.

Estamos hablando, José Pablo, de las constantes subestimaciones que usted hace a los jóvenes militantes, tratándonos de perejiles que no sabemos que estamos haciendo, de pobres ilusos funcionales a la restauración conservadora de la que alguna vez habló su amigo “el flaco” en Página12, persona a la cual usted adora, defiende y reivindica, como nosotros lo reivindicamos a Santucho, y por la que como mínimo tenemos eso que a usted le falta, respeto.

¿Acaso usted piensa que salir a la calle a luchar para que se termine el trabajo tercearizado, estrellita del menemismo que hasta hoy brilla con la misma intensidad, es hacerle el juego a la derecha? ¿O qué los trabajadores del diario clarín que pelean por sus derechos sindicales más elementales también le hacen el juego a la derecha, como afirman en 6-7-8? ¿Acaso no es el pueblo el único que salvará al pueblo? Si no es el pueblo, y piensa que son Cristina y Hugo, dígalo sin miedo, plantéelo: no hay que pelear por los derechos de cada quien, hay que esperar a que el gobierno nos resuelva los problemas, porque toda lucha indirectamente desgasta al gobierno y eso no sirve. Sería más digno que agarrársela con Altamira o con el comandante Roby Santucho, que también dio su vida por el socialismo, aunque a usted no le guste, y a los que constantemente descalifica poniendo la crítica política en un segundo o tercer plano. Porque cuando uno critica de forma constructiva lo hace porque quiere avanzar, sumar, convencer, pero usted destruye, destruye y destruye a todos los que hablamos de las contradicciones de este gobierno y de la necesidad de cambiar el modelo de país por uno realmente popular.


Usted pertenece a esta corriente en la que han caído muchas figuras interesantes del periodismo y la política argentina, la intolerancia progre kirchnerista, donde toman el té Galasso, Verbitsky, los periodistas 6-7-8 y usted, la gente que esta “holgada” con este modelo. Y critican a los que no estando así salen a la calle a pedir por ser escuchados. A pesar de ello, estas figuras merecen nuestro mayor respeto y nos gustaría discutir también con ellos estas cosas, porque deben sentirse realmente parte de esta propuesta política y las pasiones a veces nos llevan a malos entendidos a afirmar cosas de las cuales después nos arrepentimos. Pero usted viene siendo muy claro.

Si solo fueran estas cosas las que queremos discutir, no valdría la pena esta carta. Pero usted dio un paso más profundo que es necesario señalar, y quiero citar textualmente: “Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra”

Primero. Usted plantea que cortar el ferrocarril como medida de lucha de los trabajadores tercearizados es un motín. Una cosa es no estar de acuerdo con el método de lucha, lo podemos discutir, pero otra es poner a la victima de todo esto, que es el trabajador con sus derechos vulnerados que reclama, en el lugar del delincuente, al decir indirectamente que es un motín. Primera mentira, José Pablo.

Segundo. Se ve que conoce poco de la línea política del P.O., ya que son bastantes críticos de la cuestión de las armas, lo fueron en los 70, y lo siguen siendo ahora. Para hablar hay que conocer, y dudo que usted no conozca esto, así que segunda mentira.

Tercero. ¿Qué significa a un paso de justificar los fierros de los otros? ¿Significa que salir a pelear justifica las balas de la represión? ¿Para quién justifica eso? Porque para la sociedad entera no es así, que condeno este brutal asesinato. Lo justifica para los poderosos y mafiosos como Pedraza que no quieren perder el poder que tienen desde hace muchos años y que desde el 2003 hasta el trágico día que murió mariano no disminuyó, todo lo contrario; ¿lo justifica para usted? Esperemos que no, pero la sensación de esos párrafos es otra. Parece que a usted le hubiese gustado que los activistas disparen a los barras bravas para justificar las balas del otro lado. Pero aunque eso no paso, el muerto se lo tira a Altamira. Otra vez pone a la victima en el lugar del culpable, recurso muy habitual en usted.

Por último, ¿Por qué le molesta tanto que haya gente que se sienta socialista, luche por el socialismo y defienda el socialismo? Al mejor estilo Lanata, usted está harto que le hablen de socialismo. Está obsesionado, hasta cuando no le hablan de eso crea figuras “zurdas” inexistentes que discuten con usted desde lo ultra para justificar sus argumentos. Aunque muchas veces esos argumentos han sido utilizados en la realidad, usted debe ponerlos en boca de quien los dijo como muy bien hizo con Zamora. Pero nos encontramos con simplismos, o lo que es peor, con cosas que no se dijeron sino que usted pone en boca de los protagonistas de la historia en sus "novelas históricas", y buscan tergiversar las cosas, como lo hizo con Salvador Allende al cual lo pone en el lugar de un pobre sonso, para ser suaves. Que casualidad que Allende también quería el socialismo, por otras vías, pero el socialismo al fin.

Cuando ocurrió lo de Mariano investigamos acerca del origen militante de José Pedraza. Nos sorprendimos al constatar su origen político en la militancia revolucionaria, leer varios de sus discursos combativos, y después identificar en varios momentos de la historia como lo fue cooptando el sistema para convertirse en un defensor del las injusticias, de la burocracia, de las empresas, eso mismo que había empezado combatiendo. Esta transformación termina con un Pedraza asesinando a un pibe que peleaba por lo mismo que él peleaba cuando era joven. Esa el la tragedia de Pedraza, pero no es la única.

Usted tiene su propia tragedia. Empezó militando contra las injusticias para cambiar este sistema, y hoy lo esta defendiendo; Empezó militando contra el miedo que aplicaban la triple A y los golpes militares contra los activistas, y hoy se dedica a sembrar miedo planteando que no hay que luchar porque sino nos mata la burocracia, haciendo responsables a los que luchan y no a los asesinos; nadó contra la corriente en los casi 30 años del “no te metas” y hoy nos decís que no hay que meterse si es por izquierda al gobierno, que nos pueden matar y además que nos manejan los dirigentes.

El problema central, José Pablo, es que cuando se lucha siembre hay riesgos, y los jóvenes estamos, otra vez, dispuestos a asumirlos. Y eso a usted le cuesta entenderlo, pero lo va a tener que entender, porque estamos dispuestos a no claudicar, como el Roby, el Che, Allende y no como usted. Y la historia va a ajustar cuentas con Pedraza, pero con usted también. Y no estamos hablando de violencia, los marxistas somos amantes de la paz, por eso luchamos, pero la paz se conquista con la voluntad de un pueblo, y en el camino pasan estas cosas, como lo de Mariano, que no nos hace retroceder, que es lo que le gustaría, sino salir mas convencidos hacia la victoria. Cuando hablamos de ajustar cuentas estamos diciendo que los jóvenes lo vamos a recordar como lo que es, un intelectual orgánico al capitalismo argentino, que siempre le tuvo miedo a la lucha, que odia la acción directa del pueblo y que se dedicó a destruir a los que eligieron ese camino, hasta a sus propios viejos compañeros.

Este sistema es tuyo. Hacete cargo José Pablo. Y punto.

Camilo Traverso, miembro de la Juventud Guevarista.




martes, 26 de abril de 2011

1º de Mayo: Presentación de la Segunda edición del libro La historia del PRT-ERP por sus protagonistas





A sólo nueve meses de la presentación del libro “La historia del PRT-ERP por sus protagonistas” ya se han vendido 2000 ejemplares en todo el país. La rápida difusión de la obra sorprendió a sus realizadores y no hizo sino confirmar la necesidad de una investigación sobre lo que fue la mayor experiencia del guevarismo en Argentina. El trabajo de Daniel De Santis y la Cátedra Che Guevara vino a cumplir ésta tarea, recuperando las enseñanzas para la organización y la lucha en el presente, con la mirada puesta en el futuro y en la lucha por el socialismo. Retomar el ejemplo de los compañeros, su tenacidad, sus banderas, ir en búsqueda de nuestro pasado y aprender de esas experiencias es una tarea que como generación debemos afrontar. De otra manera estamos condenados a empezar cada lucha desde cero, como si no tuviésemos una historia, como si nunca nadie hubiese levantado sus puños contra la injusticia.
Por ello, ante éste éxito editorial, presentaremos en la 37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires una segunda edición revisada del libro que viene acompañado de un DVD con una versión ampliada del mayor archivo documental del PRT-ERP. Participarán del evento Daniel De Santis (militante del PRT-ERP y autor del libro), Luis Brunetto (historiador y autor del prólogo), Marcelo Castillo (coordinador del equipo Archivo Biográfico Familiar de Abuelas de Plaza de Mayo y responsable de la confección del archivo documental que se incluye en el libro) y Atilio Borón (destacado politólogo y sociólogo argentino).
Nuevamente la fecha escogida no ha sido al azar: al cumplirse otro aniversario del asesinato de los luchadores obreros de Chicago, éste Primero de Mayo recordaremos especialmente a los trabajadores del PRT-ERP que dieron su vida por la liberación de su clase y el pueblo, por el socialismo. Las y los Guevaristas levantamos bien en alto ésta bandera, la bandera de los 30.000 revolucionarios caídos en dictadura, y convocamos a los jóvenes y jóvenas a organizarse y continuar su lucha.
Los esperamos el domingo 1 de Mayo a las 20.30 horas, en la sala Alfonsina Storni del Predio Ferial de Palermo, Av. Santa Fe 4201, Cuidad Autónoma de Buenos Aires.
Organiza: Juventud Guevarista de Argentina y Cátedra Che Guevara

Contactos: 0221-156125056 (Daniel De Santis) - 0221-156219525 (Rafael) –

comunicaciónjg@gmail.com

lunes, 21 de marzo de 2011

Dictadura genocida, dictadura contrarrevolucionaria




No se puede comprender la última dictadura militar, sin analizar al menos el periodo anterior, que tuvo como hito fundamental el golpe de estado de 1966 que instauró la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse.
Esta dictadura proscribió a todos los partidos políticos, instalado un gobierno de carácter autoritario y que respondía a las grandes corporaciones transnacionales.
Este intento fue derrotado a causa de las intensas luchas obreras y populares que fueron creciendo desde el ’69 con las puebladas en toda la Argentina, con el Cordobazo y los Rosariazos como máximos exponentes. La irrupción de las organizaciones armadas como nueva forma de lucha, y su creciente popularidad en el conjunto de la población, obligó al partido militar a replegarse políticamente. Pero antes enviaron un mensaje al pueblo perpetrando como represalia por la fuga de militantes de la cárcel de Rawson, la masacre de 16 combatientes revolucionarios en la base militar en Trelew.
En 1973 se abrió un breve paréntesis constitucional con amplio protagonismo popular. La respuesta de las clases dominantes no se hizo esperar, ya que intentaron poner un límite a la movilización del pueblo a través de la violencia: masacre de Ezeiza, autogolpe al gobierno de Cámpora y aparición de fuerzas paraestatales, como las AAA y los Comandos Libertadores.
Sin embargo, el pueblo se mantuvo en la lucha a lo largo de este período, alcanzando uno de los puntos más elevados de su desarrollo con las coordinadoras obreras que organizaron las mayores huelgas de la historia argentina durante los meses de junio y julio de 1975. Estas jornadas masivas y contundentes demostraron que se estaba abriendo un proceso revolucionario a partir de un crecimiento de la conciencia del pueblo y sus organizaciones.
Frente al desafío del movimiento obrero y popular, las clases dominantes, a través del partido militar, instalaron a partir del 24 de marzo de 1976 la dictadura militar más sangrienta de la historia de nuestro país.

Una dictadura contrarrevolucionaria

El régimen que se acaba de establecer con el golpe militar de Videla no es provisorio. Es el tipo de gobierno definitivo que se dan las fuerzas burguesas-imperialistas para luchar contra las fuerzas revolucionarias argentinas.
Llenos de pánico por el vigoroso desarrollo revolucionario de la clase obrera y del pueblo argentino, por el crecimiento constante y acelerado de las organizaciones de vanguardia, por la amenaza real que ello representa para el régimen capitalista, el Partido Militar, como representante principal de los más grandes capitales extranjeros y nacionales, se ha decidido por la guerra total, por una prueba de fuerza definitiva.

Mario Roberto Santucho, 31 de marzo de 1976

Como bien señala Santucho (Secretario General del PRT y Comandante del ERP) a una semana del golpe, los objetivos de la dictadura quedaban claros considerando su programa, quiénes se beneficiaron y quiénes fueron perjudicados y perseguidos. Existen infinidad de hechos en que se puede ver la relación entre los empresarios y la dictadura. Fue el régimen de los grandes empresarios, aliados y socios de los intereses extranjeros que siempre saquearon a nuestros países. Fue el primer golpe de la historia que no se realizó invocando la Constitución. Las garantías constitucionales resultaban un obstáculo para aplicar su plan de guerra "sucia". No iban a respetar ningún convenio internacional ni principio ético. No debía haber límites para salvar al sistema capitalista... y no los hubo. No fue complicidad con las empresas capitalistas: fue su plan y su gobierno.
Pero además, la dictadura del 76 fue una dictadura terrorista y genocida porque así debía ser una dictadura contrarrevolucionaria. Tenía por objetivo primero y principal aplastar al movimiento obrero y revolucionario desarrollado en Argentina, que había crecido desde el Cordobazo.
El primer hecho distintivo del golpe fue que sus ejecutores, antes de tomar la Casa Rosada, antes de tomar las radios, las estaciones y los puertos y aeropuertos, se dirigieron a tomar las fábricas. El ejército se movilizó directamente a las grandes fábricas, las que estaban más organizadas, las que habían protagonizado las luchas más importantes. En los primeros días secuestraron a los activistas y desalojaron a los obreros y obreras y, cuando se reactivó la producción, durante varios días se tuvo que trabajar con un soldado junto a cada puesto de trabajo. Esto demostró claramente cuál era el enemigo principal del golpe militar del 24 de marzo de 1976.

Allanaron el camino

El carácter de dictadura contrarrevolucionaria, contra un pueblo claramente organizado, fue la necesidad principal del capitalismo en Argentina, que estaba fuertemente asediado. No se trataba sólo de salvar al sistema sino de ir por más: faltaba todavía mucho por saquear y expoliar a los países de América Latina y de buena parte del denominado tercer mundo.
Por ello no han revertido beneficios otorgados a los empresarios a costa de los trabajadores: reducción de los aportes para la jubilación, menos impuestos a las ganancias, facilidades para despedirnos, desregulación financiera, la deuda externa fraudulenta que seguimos pagando nosotros, etc. Si no terminamos con esto, el proceso de concentración de la riqueza continuará y seguiremos con ricos más ricos y pobres más pobres.
El terror y el miedo generalizado, la destrucción de las organizaciones del pueblo y el secuestro, asesinato y desaparición sistemática de sus máximos dirigentes, logró la disgregación y debilitamiento del campo popular y la clase trabajadora. Esto permitió, ya en democracia, la estocada final: la aplicación del programa económico de la última dictadura. Fueron décadas de vaciamiento del estado, de privatizaciones, de convertibilidad, que profundizaron la dependencia y generaron récords de desocupación y pobreza que alcanzaron casi al 50% de los argentinos.
Por ello la lucha que emprendieron nuestros compañeros por un sistema social más justo hoy está más vigente que nunca. El mejor homenaje que les podemos es recordarles en la acción cotidiana, rescatando la solidaridad, la consecuencia de lo que se dice con lo que se hace, la tenacidad, la responsabilidad de cumplir el compromiso con nuestro pueblo. Todo esto que jamás podrán desaparecer… Está en nosotros, en todo el pueblo, brindar el mayor acto de justicia para nuestros 30.000 héroes; el de un pueblo resuelto y organizado para ganar su última e irrenunciable independencia…
Porque ellos vivieron por eso, porque nosotros viviremos para ello, porque ellos lucharon por el socialismo.

Los juicios a los genocidas

Pero hubo un diciembre de 2001, que aunque encontró al pueblo aún sin reorganizarse, cambió diametralmente la realidad y el futuro del país. En esos días quedó en claro que, pese al retroceso en la conciencia verificado en los últimos 25 años, en el pueblo había comenzado a renacer la dignidad.
Luego de todos estos hechos, la clase dirigente comprendió que ya no podrían volver a la fiesta neoliberal ni contener el malestar popular sólo a través de la fuerza. Es por eso que tuvieron que apelar a un gobierno de nuevo tipo.
Entre los actos de gobierno más destacados del kirchnerismo, se señala una y otra vez la política de derechos humanos respecto de la última dictadura y la justicia que, tardíamente, está llegando para algunos de los autores materiales de ese proceso.
Enjuiciar a los militares no hubiera sido posible de no haberse sostenido la lucha por esta reivindicación durante más de 30 años por parte de sectores que se mantuvieron movilizados en reclamo de memoria, verdad y justicia. Esto es así ya que el sistema judicial argentino fue parte del aparato represivo, es el mismo que avaló el golpe, es la justicia de las clases dominantes, que defiende y está ligada a sus intereses.
Esta justicia no va a cambiar sino cambiamos el sistema que mantiene las desigualdades entre los dueños de los medios de producción y de la tierra, y quienes sólo tenemos nuestros brazos para sobrevivir.
Es esta justicia de los poderosos la que está juzgando a los genocidas de la última dictadura. Si bien apoyamos y acompañamos estos juicios, para nosotros, la justicia verdadera y definitiva es alcanzar el objetivo por el que lucharon nuestros compañeros y compañeras: una sociedad más justa, donde todos tengamos acceso a un trabajo, a una vivienda, a una educación y a una salud dignas, donde valga más la vida que la propiedad privada, donde los derechos de todos se cumplan efectivamente. En definitiva, el socialismo.
Por eso, debemos estar alertas y organizados, apoyando y luchando porque se avance con las causas, pero teniendo en claro que hay justicia contra los verdugos pero no contra las injusticias que generaron.
En ese sentido, también hay que luchar para que se comience a juzgar a quienes fueron los impulsores intelectuales y beneficiarios de la última dictadura: los grandes empresarios, fundamentalmente, que entregaron trabajadores y recibieron enormes dádivas del gobierno, como la estatización de sus deudas, que hoy reclama el Club de París.
Debemos acompañar a los y las testigos, víctimas y querellantes que llevan años reclamando justicia. Y no por una mera cuestión de reparación individual. Como pueblo exigimos la condena a quienes asesinaron, secuestraron, torturaron y desaparecieron a tantos compañeros/as, para sentar las bases de un verdadero nunca más represión de las luchas del pueblo y los trabajadores en nuestro país y nuestro continente. Pero fundamentalmente, debemos recuperar nuestra historia, la historia de las luchas populares, la de las organizaciones del pueblo que nos marcaron un camino a retomar: el de la segunda y definitiva independencia, el de un país mejor para todos/as, el de la patria socialista.


A 35 años del golpe, recordamos a nuestros compañeros caídos

Luis Pujals

Dirigente del PRT-ERP en Rosario, fue secuestrado el 17 de septiembre de 1971. Fue el primer desaparecido del PRT. El genocida Agustín Feced está sindicado como el principal responsable. Su cuerpo continúa desaparecido, y sus asesinos impunes.

A 40 años de su desaparición,
¡Hasta la victoria siempre!

Mario Roberto Santucho

Secretario General del Partido Revolucionario de los Trabajadores y Comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), asesinado y desaparecido por los militares el 19 de Julio de 1976.
Los restos de quien fuera el combatiente más buscado por las fuerzas represivas siguen sin encontrarse. Sabemos que su aparición sería fundamental para desentrañar una enorme madeja de ocultamientos que permitirían el encuentro de muchos más compañeros.

A 35 años de su asesinato,

¡Su ejemplo y su lucha viven en el pueblo!